Un 18 de junio, pero de 1996, murió Norma Beatriz Guimil de Plá, la ama de casa y vecina de San José que se convirtió en un símbolo al dedicar su vida a la lucha activa a favor de los derechos de los jub ilados, durante el gobierno de Carlos Menem.
Norma Beatriz Guimil de Plá, ama de casa y vecina de San José, enfrentó al gobierno de Carlos Menem en medio de un brutal ajuste a los jubilados.
Un 18 de junio, pero de 1996, murió Norma Beatriz Guimil de Plá, la ama de casa y vecina de San José que se convirtió en un símbolo al dedicar su vida a la lucha activa a favor de los derechos de los jub ilados, durante el gobierno de Carlos Menem.
En 1991, fue quien exigió una jubilación mínima de 450 dólares para cubrir la canasta básica en la época de la convertibilidad, donde la mínima era de $150, a revés de huelgas de hambre y ayunos. Con mucha determinación se enfrentó a los dirigentes políticos de los 90' y llegó a acampar por más de 100 días frente a Tribunales en la Capital Federal. A las movilizaciones y cortes sistemáticos en la Avenda Rivadavia frente al congreso se le sumaron métodos creativos como "choriceadas" y ocupaciones en el PAMI para exigir que fuese manejado por sus propios afiliados, así se ganó el apodo "la abanderada de los jubilados".
Nació en una familia trabajadora, hija de un guarda de tranvías y de una empleada doméstica, pasó la mayor pare de su vida en San José junto a su esposo Miguel, un obrero gráfico. Trabajó desde los 13 años, luego de dejar la escuela primaria, limpiando fábricas, hasta los 62 pero nunca se pudo jubilar porque no tuvo un trabajo registrado. Tras fallecer su marido, sobrevivió con esa pensión.
Además, participó como invitada del programa "Polémica en el bar" conducido por Gerardo Sofovich, que había sido interventor de Argentina Televisora Color (ATC) designado por Menem. "Yo quiero que me escuche el ministro de Economía y el señor presidente también, porque nunca pudimos llegar a un diálogo con él", explicó. Y dejó una frase que sintetizó su motivo: "Yo salí a luchar cuando tuve hambre, si algún día tiene hambre, va a salir a luchar también", le respondió a Sofovich.
Treinta años después de su muerte, a raíz de un cáncer de mama a sus 63 años, su espíritu sigue presente parte de sus cenizas descansan en Plaza Lavalle, como ella deseaba. El año pasado una plazoleta de San José fue bautizada con su nombre. Ubicada en la intersección de Avenida Eva Perón y Salta, la Plazoleta Norma Plá fue inaugurada junto a su hija Cristina, nietos y bisnieta.
"Este homenaje no ocurre en cualquier contexto. Norma fue y sigue siendo una figura emblemática en la lucha por los derechos de las personas mayores y parte fundamental de la identidad lomense. Hoy, frente al avance de políticas nacionales que amenazan derechos conquistados, volver a nombrarla es un acto de resistencia y nos impulsa a seguir construyendo una comunidad donde la dignidad, la justicia social y la memoria sean pilares irrenunciables", destacaron desde la Subsecretaría de Derechos Humanos.