Majo Riera, la mamá de Lali Espósito, debutó como autora con la presentación de “Fue un buen verano”, un libro donde cuenta en primera persona el proceso de enfrentarse a un diagnóstico de cáncer y sobre el apoyo recibido para atravesar ese momento.
Majo Riera, la madre de Lali Espósito, debutó como autora con “Fue un buen verano”, un libro donde cuenta el proceso de enfrentarse a un diagnóstico de cáncer.
Majo Riera, la mamá de Lali Espósito, debutó como autora con la presentación de “Fue un buen verano”, un libro donde cuenta en primera persona el proceso de enfrentarse a un diagnóstico de cáncer y sobre el apoyo recibido para atravesar ese momento.
En la presentación del libro estuvo presente Lali Espósito, entre otros familiares de Majo Riera, junto amigas, seguidores, colegas y algunos fans.
Mientras que Lali Espósito no dudó en sumarse a la celebración y expresó su orgullo con palabras llenas de cariño para su mamá. “Mi madre sacó un libro hermoso. Te felicito. Te admiro y te agradezco todo mamita mía”, dijo.
En un video compartido en redes sociales, la banfileña le pidió a su madre que dejara su sello en un ejemplar: “Discúlpame, ¿me firmás tu libro? Fue un buen verano, es un best seller. Para Lali. Poneme algo lindo, mirá qué famosa esta escritora, qué famosa esta escritora...”.
Mientras que la alegría del momento se estalló cuando Majo, emocionada, replicó el video en sus propios perfiles con un sincero “Te amo”.
Galerna, la editorial encargada del lanzamiento del libro de Majo Riera le dedicó en su sitio web un texto que captura la esencia de la obra y su mensaje transformador.
El libro de Majo Riera, la mamá de Lali Espósito.
“¿Puede un giro inesperado de la vida convertirse en la llave de la escritura?”, comienza la sinopsis, y define la obra como “un desafío al tiempo y un homenaje ineludible al linaje femenino”. Según la editorial, Riera redescubre que su historia personal “es un mapa colectivo” y que, detrás de su fortaleza, están todas las mujeres que la acompañaron. Palabras textuales del libro resumen la vivencia: “Mis amigas organizaron una pijamada que duró todo el verano. Ellas nunca dejaron, ni por un instante, de pensar que todo iba a estar bien y yo les creí. El dolor se transforma en un acto de conciencia y agradecimiento, donde las amigas se convierten en el centro del home office del amor y la amistad incondicional es la terapia”.