El encuentro que celebró las raíces y tradiciones de la colectividad se llevó a cabo en la Plaza Grigera con la presencia de una multitud de vecinos.
más de 20 fraternidades integradas por bailarines y músicos desfilaron por las calles.

La entrada folklórica de Bolivia Mística convocó nuevamente a una multitud de vecinos que se acercaron a la Plaza Grigera de Lomas para disfrutar de la quinta edición del evento en el que se celebraron las raíces y tradiciones de la colectividad.

El encuentro comenzó bien temprano en la Catedral Nuestra Señora de la Paz, donde se llevó a cabo una misa en honor a las vírgenes y santos. Luego se hizo la procesión con las imágenes religiosas y los denominados cargamentos, autos decorados con flores, adornos y ofrendas.

Uno de los momentos destacados de la jornada se dio con el colorido desfile protagonizado por más de 20 fraternidades integradas por bailarines y músicos que interpretaron ritmos característicos con sus trompetas, bombos y redoblantes. El recorrido de más de mil metros fue seguido de cerca por las familias y los vecinos que llegaron de los distintos barrios.

en los puestos de gastronomía hubo comidas típicas como chicharrones, salchipapas, sopa de maní y pollo.

“Hubo casi 1.000 artistas entre bailarines y músicos. Cada fraternidad tiene 40 miembros como mínimo, y hay algunas que superan los 100. El evento va creciendo a medida que pasan los años y sumando más participantes que son en mayoría de Lomas pero también de otras localidades”, destacó el director general de Bolivia Mística, Diego Gutiérrez, quien agregó: “Con esto buscamos difundir la cultura de Bolivia, que es muy rica y tiene como 15 danzas tradicionales. Por suerte, se están rompiendo ciertos estereotipos y la gente se interesa en conocer nuestras raíces”.

La comisión cuenta con cinco miembros y su fundador, Luis Villaroel, quienes se reunieron con mucha anticipación para organizar todos los detalles del evento que contó con el acompañamiento del Municipio de Lomas.

Los puestos gastronómicos también fueron copados por los visitantes que disfrutaron de comidas típicas como chicharrones de cerdo, salchipapas, pochoclos artesanales de diferentes sabores, pollo broaster, sopas de maní y jugos de mocochinchi (durazno).

El cierre se vivió a pura música con Sumaj Llajta, un grupo folklórico de jóvenes lomenses reconocido por la comunidad boliviana. Sebastián Mendoza, popular cantante de cumbia norteña, fue el invitado de lujo que desde el escenario hizo bailar y cantar al público con todos sus clásicos.