El encuentro en la Plaza Grigera tuvo una misa seguida de una procesión por las calles. También se exhibió una réplica de la Virgen del Valle de Catamarca, que recorrerá los barrios.
La imagen de la Virgen salió desde la Catedral, llegó a la Grigera y luego recorrió las calles.

Lomas tuvo una nueva edición de su fiesta patronal en la Plaza Grigera, donde hubo una importante convocatoria de vecinos y fieles que le rindieron honor a Nuestra Señora de la Paz.

La jornada de este viernes contó con varios condimentos especiales. Además del 156 aniversario de la llegada de la Virgen de la Paz a la diócesis local, se cumplieron 160 años de la colocación de la piedra fundamental de la Catedral en un terreno donado por Victorio Grigera; y 400 de la aparición del Virgen del Valle de Catamarca, cuya réplica fue exhibida durante el encuentro.

"Compartir esta fiesta es una gran alegría. La Virgen del Valle peregrinará por nuestros barrios, aliviando a los enfermos, sanando y protegiendo a tantas familias que necesitan de su cuidado", expresó el Obispo de Lomas, monseñor Jorge Lugones, quien estuvo a cargo de la misa y bendición que se realizó frente al Palacio Municipal.

Ignacio Damián, nuevo obispo auxiliar de la Diócesis, fue presentado en sociedad durante la ceremonia que contó con la presencia de funcionarios de distintas áreas del Municipio, los Bomberos Voluntarios de Lomas y agentes de Tránsito.

"La cultura del encuentro, como dice el Papa Francisco, es ese reconocerse en el rostro del otro, esa proximidad del día a día, con sus miserias y sus heroísmos cotidianos, es lo que permite ejercer el mandato del amor. Necesitamos todos aportar al encuentro como pueblo, territorio, familia y comunidad, rechazando la ira, el individualismo y la impaciencia", señaló Lugones.

Además de iniciar el Año Mariano Nacional en conmemoración de los 400 años de la Virgen del Valle, la fiesta sirvió para comenzar el año pastoral 2020 para las parroquias, capillas, movimientos laicos y pastorales, colegios y grupos scouts locales, que estuvieron acompañando a lo largo de toda la jornada.

"Vengo todos los años a participar de una fiesta que me emociona mucho. Siempre es lindo compartir estos momentos de paz, rezos y oraciones con gente de la comunidad", dijo Norma López, vecina de Banfield que estuvo en la Grigera junto a su familia.

Luego de la misa se llevó a cabo la procesión con la imagen de la Virgen por las calles aledañas al Palacio Municipal. Bomberos y agentes de Tránsito coordinaron la peregrinación que, como cierre, tuvo música en vivo.

"Deseamos que la imagen atraiga a todos a caminar por el sendero del diálogo, de no difamar al otro, respetarnos y valorar las capacidades de la comunidad. Necesitamos una Iglesia abierta, que salga y comparta", concluyó Lugones.

El vicario general de la diócesis y párroco de la Catedral, presbítero Hugo Barrios; y el obispo de Morón, monseñor Jorge Vázquez, formaron parte de la celebración junto a los sacerdotes.

El Obispo de Lomas, monseñor Jorge Lugones, estuvo a cargo de la misa.