Camila Heredia y Ricardo Cejas no descuidan el deporte, pero pusieron mano a un nuevo emprendimiento gracias a la ayuda de un amigo. Además reparten alimentos en su barrio de Lomas de Zamora y el próximo viernes realizarán una olla popular para los vecinos.
Sin guantes y con la masa a punto de ser cocinada al horno.

Camila Heredia y Ricardo Cejas, además de ser pareja, son boxeadores de Lomas de Zamora. El cese de actividades deportivas a raíz de la cuarentena oficial decretada por el Gobierno nacional a causa del Coronavirus no los puso al borde del nocaut, ni contra las cuerdas. Ni siquiera tuvieron que tirarles la toalla desde un rincón.

Con los guantes puestos y sin bajarse del ring la siguen luchando, con nuevos emprendimientos, con la ayuda de esos amigos que están tanto en las buenas como en las malas. A raíz de la pandemia tuvieron que recortar el horario del cierre del kiosko, que es un sustento económico paralelo al boxeo.

Marche una con morrones y aceitunas.

"Con la ayuda de un amigo de Ricky que tiene pizzería (Jonathan Díaz, de La Siciliana) nos pusimos a amasar y hacer pizzas y empanadas en casa. Pizzería 'Los Boxeadores' le pusimos. Y después con el tema que doy clases gratis a las chicas del barrio Santa Marta con Edgardo Pizarro, que ayuda mucho al boxeo, conseguí 50 bolsas de mercadería para repartir en el barrio. La semana que viene otras 50 más y el viernes al mediodía hacemos una olla popular en la puerta de mi casa, cerca del Parque de Lomas de Zamora, para ayudar a los vecinos, los cuáles hay muchos que no pueden salir a trabajar ni tienen para comer", comentó Camila en diálogo con La Unión sobre la situación que atraviesan.

Ricardo Cejas con su gran amigo Johathan Díaz, que le dio una gran mano con la pizzería.

La idea nació de Camila, que se la transmitió a Edgardo. Y juntos pusieron manos a la obra para la olla popular. Los que necesiten pueden acercarse a Río Gallegos 290, Lomas de Zamora, o comunicarse al número de celular 15-3361-2394.

"Además de ayudar con los alimentos que nos brinda  el municipio se me ocurrió lo otro. Pueden acercarse con un tupper, a nosotros nos gusta mucho ayudar a la gente, nos nace de adentro, y más con esto que está pasando", explicó la boxeadora.

"Con esto del Coronavirus tenemos que cerrar el negocio a las 20. Entonces se nos hace difícil, porque con el tema del boxeo que entrenamos y damos clases y llenos de negocios por caso lo teníamos abierto de 19 a 24. Ahora se complicó todo, por eso también nos pusimos a vender pizzas y empanadas y entrenado en el minigimnasio que montamos en el garage, donde tenemos máquinas de correr y guanteamos juntos", manifestó Camila.

En cuánto al boxeo, Heredia peleó dos semanas antes de que se decretara el aislamiento social en Lomas de Zamora. Y el 21 de marzo había entrado a un campeonato en el Club Huracán, el cuál quedó suspendido. Camila no puede darle clases a sus alumnas, porque muchas carecen de elementos básicos para realizar clases virtuales, entonces todo queda limitado a entrenar con Ricardo hasta que pronto todo vuelva a la normalidad.

Camila y Ricardo, en la puerta de su comercio en Lomas de Zamora.