DGLeandro Fernández, con 16 años, compitió en la categoría solista instrumental y compartió escenario con Los Palmeras y Los Nocheros, entre otros grandes
En el festival tocó dos tangos y un chamamé.

u sueño de ser músico recién comienza. El lomense Leandro Fernández logró conquistar la Final Nacional en el Pre-Baradero en el género solista instrumental y ser parte del 46° festival que se desarrolló en aquella localidad los días 13, 14, 15 y 16 de febrero, siendo uno de los más prestigiosos de Buenos Aires.

El joven de 16 años se anotó para participar gracias a su tío, quien ya había estado en Baradero con su orquesta de tango en varias oportunidades. “Competí en representación de Esteban Echeverría. En noviembre fue la primera instancia, que era local, y en diciembre la Final Provincial. Gracias a ello llegué a la Final Nacional en el Pre-Baradero, los días 6, 7, 8 y 9 de febrero, y pude ganarlo”, explicó Fernández sobre las diferentes etapas que tuvo que atravesar.

El segundo día de competencia tuvo el honor de abrir la jornada con dos temas y ser el primero en aparecer en escena. “Había presión, pero más que nada estaba ansioso. Encima se presentaron algunos problemas de sonido y el jurado me detuvo dos veces para que vuelva a comenzar”, contó sobre aquel particular momento, del que supo sobreponerse.

“Ojalá pueda seguir con esto por mucho tiempo más, que es lo que tanto me apasiona. por suerte cuento con el apoyo de mi familia”, afirma.

Una vez que actuaron todos los participantes, se dieron a conocer los ganadores. “Cuando escuché que dijeron ‘Número de orden 54, sede Esteban Echeverría’ ya no presté más atención, sabía que era yo”, dijo el lomense sobre las sensaciones que sintió en los primeros instantes como ganador del Pre-Baradero. A Leandro le entregaron un diploma y una medalla y se ganó la posibilidad de participar en el Festival Nacional Baradero 2020 a la semana siguiente, donde tocó dos tangos y un chamamé. Allí pudo compartir escenario con varios artistas de renombre: Los Palmeras, Los Nocheros y Banda XXI, entre otros.

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DESDE PEQUEÑO. La pasión por la música arribó tempranamente en la vida de Leandro: “Mis papás me contaron que me compraron un pequeño teclado a pilas y así comencé a tocar. Mi mamá me anotaba las canciones en las teclas y, para que yo entienda, me lo relacionaba con colores y luego con las letras. Rápidamente agregó: “Desde los cuatro años que toco el teclado. Aprendí a interpretar la música antes de saber leer y escribir. A los seis, arranqué con el acordeón gracias a mi abuelo, que enseñaba y tenía alumnos”.

El lomense sueña con vivir de la música.

PLANES NO TAN LEJANOS. “Mi idea es vivir de la música. Con mi abuelo estudié tanto la carrera en piano como en acordeón”, indicó el joven, quien se sigue perfeccionando y actualmente cursa el tercer año de FOBA (formación básica) en el Conservatorio de Música Julián Aguirre.

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Pero Leandro no se conforma y, aunque actualmente recién curse quinto año en la escuela secundaria N°42 (previamente asistió a la N°57), ya visualiza el futuro: su intención es ser estudiante de la Escuela de Música Popular Avellaneda, institución pública de nivel terciario, pero todavía le falta definir en qué carrera se anotará.

“Ojalá pueda seguir con esto por mucho tiempo más, que es lo que tanto me apasiona. Por suerte cuento con el apoyo de mi familia, sobre todo de mis papás Orlando y María, que me acompañan a todos lados. Eso lo valoro y es muy importante para mí”, concluyó Leandro, entusiasmado.