DGLuis Aquebeque es el Jefe del cuerpo de La Florida. Ingresó al cuartel, uno de los cuatro que posee el distrito, cuando apenas tenía 25 años.
“Sé que todos mis compañeros dan lo mejor de sí”, cuenta el bombero.

El cuartel de Bomberos Voluntarios de Villa La Florida, fundado en 1957, cuenta con Luis Aquebeque, Jefe del cuerpo activo, quien está próximo a cumplir 26 años de actividad en la institución y de servicio desinteresado a la comunidad.

El hombre de 51 años es Comandante y desde hace tres años se desempeña como Jefe del cuerpo activo, luego de haber pasado por varios cargos jerárquicos. Además, es director de Defensa Civil de la localidad.

“La familia es muy importante para ser bombero, te diría que es mitad apoyo de los seres queridos y la otra parte es vocación por servir. Mi mujer me conoció formando parte de esto”, mencionó como primer medida Luis, en un claro mensaje de que sin el círculo íntimo es difícil realizar dicha tarea ad honorem.

“Yo si hoy en día tuviera la posibilidad de entrar nuevamente al cuartel, instalaría una carpa en la puerta y no me muevo de ahí”, dijo el Jefe, dejando en claro su amor y su convicción.

Su historia de cómo llegó al cuartel es particular, ya que fue su hermano, aspirante a bombero, quien lo convocó para poder realizar unas refacciones en la oficina de la guardia, debido a que Luis hacía trabajos de carpintería. “Me invitaron a quedarme y acepté. Mi hermano nunca llegó a jurar y yo sí. Desde ese momento no me fui más”, contó Aquebeque.

Leé también:  Evacuaron un sector del check in del aeropuerto de Ezeiza por bulto sospechoso

Luis explicó que tiene bien en claro cuáles son sus actividades a diario, pero admitió que le gusta llevar a cabo las mismas tareas que el resto de sus compañeros: “Trato de ser uno más, incluso muchas veces me corren porque me dicen que molesto y que no son cosas que tengo que hacer yo”. Rápidamente acotó: “Si hay un siniestro que requiera mucho personal, salgo con ellos”.

“Esto es mi vida y muchas veces no tomás conciencia de lo que hacés cuando suena la sirena. El 24 de diciembre a las 11.45 tuvimos que asistir a un siniestro, no hay fechas festivas para nosotros. La atracción es como la de un metal con un imán, esta experiencia no me la voy a olvidar nunca más”, detalló el vecino de La Florida sobre los esfuerzos que deben realizar los integrantes de cada cuartel en su tarea. “Yo si hoy en día tuviera la posibilidad de entrar nuevamente al cuartel, instalaría una carpa en la puerta y no me muevo de ahí”, dijo el Jefe, dejando en claro su amor y su convicción.

Leé también:  El deber por la patria, un ícono en la familia banfileña Massad

Cuando se lo consultó acerca de los sentimientos luego de poder brindarle ayuda a quienes lo necesitan, Luis indicó que suele darse cuenta al ver a sus compañeros: “La cara, el cuerpo y el cansancio de mi gente es un buen indicador, se relajan luego de cada labor. No importa si el trabajo fue exitoso o no, sé que todos dan lo mejor de sí y que no se guardan nada”.

El equipo de La Florida cuenta con 80 integrantes.

Aquebeque no se olvidó de quienes lo formaron y capacitaron para que pueda forjar su propio camino y llegar a ser lo que es hoy en día. Por esa gente, que la mayoría ya no está, es que trabajó y trató de hacer valer lo que le dijeron, incluso enseñándoselo a los que comparten a diario esta labor junto a él.

Cabe destacar que en la localidad hay cuatro cuarteles: San Francisco Solano, Quilmes, Bernal y el propio Villa La Florida, que cuenta con aproximadamente 80 integrantes y actúa de 1.800 a 2.300 intervenciones anuales.

Para finalizar, indicó que está a favor de que ser bombero siga siendo un voluntariado y dio sus razones: “Si hubiera un sueldo para este servicio, se terminaría la esencia de venir corriendo a cada toque de sirena y se perdería un poco eso de poner lo mejor de vos en cada acto. Los que vienen a ser bomberos lo hacen por vocación”.