El presidente Gabriel Ostanelli adelantó que piensan trabajar sobre la tribuna que da al Barrio Arzeno. Además, habló de como fue mejorando el estadio y lo que queda por hacer.
El estadio Francisco Boga mejoró con el tiempo y piensan en nuevas obras.

Gabriel Ostanelli, presidente de San Martín de Burzaco, pasó por el programa Sanma Una Pasión y entre varios temas, habló sobre como cambió la fisonomía del estadio Francisco Boga, su transformación a través de los años y las cosas que quedan por realizar.

Son muchos los dirigentes que, a pesar de que la economía de los clubes está caída y afectada por la pandemia del Coronavirus, apuestan a continuar desarrollando obras.

Y uno de los próximos proyectos que tiene en mente la CD es prolongar parte de una de sus tribunas. "Estábamos hablando con el Melli (Méndez) de ver como empezábamos a agrandar una parte de la tribuna que da al Barrio Arzeno. Le dije 'llamá al que nos hizo la tribuna así nos ponemos a ver como podemos agrandar eso'", remarcó el presidente.

Enseguida, Ostanelli recordó sus primeros pasos en el club: "Estaba la tribuna y la platea. La cancha la verdad que era un potrero, no se le daba el cuidado que se le da en estos momentos, que se le da ahora o hace un tiempo atrás". Pero los tiempos fueron cambiando y lograron embellecer el estadio. "A mí me genera mucho orgullo el trabajo que se hizo en conjunto con todos los compañeros de Comisión Directiva, con los que están y con los que no están hoy dentro. Y con los que están desde el lado de afuera también", afirmó.

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"Uno, como todos, se acostumbra a llegar y ver como normal la tribuna y la platea, los vestuarios y el gimnasio. Ahora en la cuarentena te vas dando cuenta de todo lo que fuiste logrando a nivel institucional", destacó el máximo dirigente de la entidad de Burzaco.

Y agregó: "El laburo que se hizo en estos 12 años en el club es impresionante. Acá fuimos todos juntos, Comisión Directiva , socios, hinchas, allegados, todos tirando para el mismo lado, buscándole la vuelta en cambiar la imagen, la infraestructura".

También contó pormenores de los materiales que se trajeron del viejo estadio Francisco Urbano de Deportivo Morón. "Nos enteramos que Morón estaba desmantelando la cancha y nos quedaban 48 horas porque los arquitectos la tiraban toda bajo, entonces le pegué un llamado al secretario de Morón y le digo 'queremos comprar parte de la tribuna' y me dice 'venite'. Fuimos, recorrimos todo y le digo 'dame 24 horas que te contestamos'. Se lo hicimos en 10 cheques de $20 mil. En esos momentos en la Comisión había mucha gente que se oponía al tema. Y ahí nos trajimos las losetas y casi 180 metros de alambrado. Y me acuerdo que paso caminando y veo las torres. Había uno de los obreros que trabajaba para la empresa. 'Esto no se podrá bajar', le pregunto . Insistimos y mientras íbamos a la sede para arreglar todo, nos trajimos dos de las torres, siempre pensando en el día de mañana".