Robin Williams en su larguísima filmografía y en sus trabajos en televisión hizo de todo, incluso de robot y de lo que parezca.

Su nivel interpretativo le facilitó meterse en la piel de cuanto personaje le ofrecieran, incluso en el docente, como el  John Keating en “La sociedad de los poetas muertos”, que se estrenaba hace ya 30 años.

En este film interpreta a un profesor de literatura con un grupo de alumnos durante 1959 en la Welton Academy, en las escenas dirigidas por Peter Weir.

De inmediato les muestra su impronta a sus alumnos y cuando esperan la presentación del nuevo profesor, éste les pide que salgan del salón y en el pasillo les cita un poema que Walt Whitman le dedicó al presidente Abraham Lincoln.

Sin mayores parlamentos, les señala una orla de la primera generación de estudiantes del colegio y les dice que ellos no entendieron el concepto del carpe diem y que ahora, desde el más allá, piden a los nuevos estudiantes que no pierdan lo que no podrán volver a recuperar: el tiempo.

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Este profe está en una escuela de varones ultraconservadora, pero se encarga de hacer añicos los esquemas de la institución, a pesar de los conflictos que genera su accionar y ante el desconcierto de sus propios alumnos.

La película partió de la propia expresiva personal del film, Tom Schulman, que fue pupilo en un colegio masculino de élite como el de la película.

En ese lugar se topó en primera persona con las frustraciones de los jóvenes que tenían pocas chances de cumplir con sus expectativas ya que sus destinos estaban marcados de antemano por sus padres y por la sociedad.

Fue el colegio el Schulman conoció a Samuel Pickering, un profesor de literatura que no temía romper las reglas pedagógicas del momento y que fue la inspiración para crear a John Keating.

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El guionista se basó en este profesor y también en otros que alentaban a la rebeldía a los anodinos estudiantes de un colegió pupilo.

La película se transformó en un clásico y quizás sea una de las mejores ambientadas en el ambiente educativo.

Además, recibió fue furor en su estreno y luego fue quedando en la retina de varias generaciones en todo el mundo, incluso sigue marcando a las nuevas generaciones que ni habían nacido cuando fue el estreno.

Robin Williams, que también se puso la pilcha de John Keating, fallecía el 11 de agosto de 2014, hace exactamente un lustro.

Un actor de los grandes, que tal vez tuvo en su papel de profesor de literatura de la rigurosa  Welton Academy tuvo su mejor interpretación.