Así lo aseguró el presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines, Gabriel Bornoroni. Hay preocupación de los empresarios.
La demanda se desplomó un 8% en el arranque de noviembre.

A raíz de la caída en el expendio de naftas, el presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines, Gabriel Bornoroni, advirtió que de las 4.800 estaciones que existen en el país, unas 800 “corren peligro de cierre” por la complicada situación que atraviesan producto del aumento de los castos y la baja demanda.

En declaraciones radiales, Bornoroni aseguró que, frente a este panorama, los expendedores están alerta, pero al mismo tiempo desconcertados, ya que en todas las provincias hay cuenta corriente para la venta de combustibles: “En algunas, un 50% del consumo se realiza de esa manera. Y eso termina perjudicando nuestra rentabilidad”.

Leé también:  Las naftas podrían aumentar este domingo entre un 5 y un 6%

En el arranque de noviembre, el desplome en las ventas ya oscila el 8%, según aseguró el titular de la Federación, y señaló que el escenario se profundizará a raíz de los aumentos registrados en los últimos días por las petroleras YPF, Axion y Shell. Se trató de la suba número 14 en lo que va del año y acumula un alza del 70% en promedio.

Bornoroni detalló que una estación del servicio tiene un margen de ganancia promedio del 2,5% sobre el total de sus ventas, y que el "punto de equilibrio" para esos comercios es vender "unos 400 mil litros" mensuales. “Se hace cada vez más difícil llegar al umbral en distintas ciudades del país”, precisó.

Leé también:  Los combustibles aumentaron un 6% desde esta madrugada

Consultado sobre las medidas que podrían tomar para revertir la tendencia, el dirigente aclaró que los estacioneros no pueden rebajar los precios si así lo quisieran, ya que los valores “son fijados por las petroleras”.

Por si eso fuera poco, en los próximos días la Subsecretaría de Recursos Hidrocarburíferos aplicaría un fuerte incremento (de hasta 15,7%) en los precios regulados de los biocombustibles, que se utilizan para "cortar" las naftas y el gasoil