El expresidente finalmente decidió bajarse de la candidatura con la que encabeza todas las encuestas y propone a quien era su compañero de fórmula.

A un mes de las elecciones presidenciales en Brasil, que se desarrollarán el 7 de octubre, el expresidente y líder del Partido de los Trabajadores Luiz Inácio Lula da Silva renunció a su candidatura (que era rechazada por la Justicia por la causa de presunta corrupción por la que fue condenado a 12 años de prisión) y postuló en su lugar a quien era su compañero de fórmula, Fernando Haddad.

El PT busca que Haddad herede los votos.

La información se confirmó a través de un acto en Curitiba, donde se leyó una carta de Lula: «Nosotros ya somos millones de Lulas y, de hoy en adelante, Fernando Haddad será Lula para millones de brasileños». Y denunció: «Prohibieron al pueblo brasileño votar libremente».

Lula encabeza todas las encuestas que lo incluyen como candidato, dejando en un lejano segundo lugar al ultraderechista Jair Bolsonaro, todavía internado tras el ataque sufrido la semana pasada. El miedo en el PT era que con Lula fuera de juego Haddad no heredase todos sus votos, pero los temores empiezan a disiparse porque las encuestas siguen siendo favorables.

Lula fue vetado de disputar las elecciones en base a una ley que él mismo sancionó y que impide expresamente que candidatos condenados en segunda instancia, como es su caso, puedan postular a un cargo electivo. El tribunal electoral había advertido de que en caso de que no presentase un nuevo candidato hasta este martes, el PT quedaría por fuera de la disputa presidencial.