Forman parte de la Unidad Pastoral de la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima y se sumaron a ayudar en este contexto de aislamiento social, desde sus casas, ya que la mayoría pertenece al grupo de riesgo.
una vez por semana se encargan de hacer la entrega de sus galletitas.
una vez por semana se encargan de hacer la entrega de sus galletitas.

"Galletitas con amor", así se llama el grupo de 13 abuelas que como no pueden salir de sus casas, decidieron incluir en la vianda solidaria que entrega la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, un plus bien casero: galletitas hechas por ellas mismas.

Es que lo casero siempre es más rico y como mamás y abuelas saben que los chicos disfrutan de esas delicias que tienen el sabor de lo hecho en casa, por eso decidieron armar un grupo y comenzar a hornear para hacer la entrega una vez por semana.

Otilia Dalesio es una de las abuelas que forma parte del grupo solidario que se puso a amasar en medio de la pandemia y el aislamiento social para evitar el contagio del Covid-19: "La mayoría de nosotras estamos entre las personas de riesgo, no podemos salir de casa y entonces a una de las catequistas de la parroquia se le ocurrió esta linda idea que enseguida la pusimos en práctica", explicó.

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Inmediatamente formaron el grupo de WhatsApp que denominaron "Galletitas con amor" y allí pasaron una receta que todas deben seguir al pie de la letra para que estas delicias sean todas iguales. También se encargan de embolsarlas y entregárselas a una persona de la parroquia que puede circular y llevar cada donación a las cajas que se reparten para las familias en situación de vulnerabilidad.

Algunas mujeres de este grupo son catequistas de la parroquia y además pertenecen a la Unidad Pastoral de Temperley, la cual está compuesta por dos parroquias y dos capillas, todas a cargo del Padre Esteban Godoy.

"La propuesta enseguida fue aprobada porque siempre lo dulce y encima casero es más rico y teniendo en cuenta que llevan todos productos empaquetados como polenta, harina o fideos, encontrar en medio de eso unas galletitas caseras es una grata sorpresa sobre todo para los más chicos que siempre piden algo dulce", señaló Otilia orgullosa de formar parte de este lindo emprendimiento solidario.

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Los viernes o sábados, los vecinos llegan a la parroquia ubicada en la esquina de Florencio Varela y Calderón de la Barca, Temperley, a buscar su caja de alimentos y agradecen el plus casero.

"Es un gran trabajo en equipo, participan personas de la parroquia y otras que no tienen nada que ver, pero aportan sus ganas de ayudar. Además, contamos con un gran motivador que es el sacerdote Godoy, quien es un gran compañero, que nos cuida y nos mima a la distancia a través de sus mensajes", concluyó la vecina solidaria de Temperley.