Este 2 de mayo se cumplen 500 años de la muerte de Leonardo Da Vinci, uno de mayores genios de la humanidad, y el furor por su figura se acrecienta a pasos agigantados, al igual que por «La Gioconda», su icónica obra, y por un mechón de su cabellera, que podría aportar ciertos datos desconocidos.

El gran maestro florentino fue el artífice de diseños geniales como una máquina voladora, un sistema de riego para combatir inundaciones y hasta un auto construido en madera, pero la cumbre de sus creaciones será siempre «La Gioconda».

Esta obra, año tras año, convoca legiones de fanáticos que llegan de todo el mundo para visualizarla lo más cerca posible en el parisino Museo del Louvre, al mismo tiempo que se viraliza en memes y publicidades como un guiño que trasciende todos los tiempos.

Si bien está establecido que la retratada es Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo, algunos especialistas insisten con que se trata de un discípulo de Leonardo y otros, de algunas mujeres de la época.

Otro de los aspectos de su genialidad es aquel mito que indica que la mirada de la Mona Lisa siempre se dirige a los ojos del observador, no importa dónde éste se coloque. Aunque algunos estudios recientes lo desmienten, así se lo creyó durante cientos de años.

Por otra parte, el mito se acrecentó en 1911 cuando un carpintero italiano tomó el retrato, lo colocó debajo de su abrigo y desapareció, un robo plagado de trama y astucia y que incluye a un argentino llamado Eduardo de Valfierno, quien habría encargado el robo y vendido seis copias falsificadas a seis coleccionistas, haciéndoles creer que se trataba de la original.

La pintura fue recuperada por el museo dos años más tarde y el astuto embaucador oriundo de Rosario, que nunca quedó asociado al robo y ya había vendido las falsificaciones, confesó el hecho en su vejez a un periodista, con la condición de que todo fuera revelado luego de su muerte, que ocurrió en 1931.

Artistas como Andy Warhol, Salvador Dalí y Marcel Duchamp realizaron homenajes, parodias y reversiones de esta pintura. Finalmente, en una era signada por la tecnología y las redes sociales, el ingenio popular no se ha tomado descanso a la hora de generar memes alrededor de su figura.

Mientras tantos, dos investigadores italianos encontraron un mechón de pelo atribuido al genio renacentista en una colección privada en Estados Unidos, y creen que será útil para rastrear su ADN.

Hace tres años los dos estudiosos habían anunciado la existencia de descendientes vivos de Leonardo, nacido el 15 de abril de 1452 de una unión ilegítima entre un notario y una campesina toscana por lo que fue criado por su abuelo.

Quizá puedan descubrir algo, pero nada que tenga que ver con el magnetismo de «La Gioconda».