En una entrevista en “Otro día perdido”, el programa de Mario Pergolini en las noches de El Trece, Ricardo Darin reveló el origen de su comentario sobre el precio de las empanadas que desató una ola viral en redes sociales.
En una entrevista con Mario Pergolini en El Trece, Ricardo Darín se refirió al revuelo generado por su comentario y el meme de “Empanadarín”.
En una entrevista en “Otro día perdido”, el programa de Mario Pergolini en las noches de El Trece, Ricardo Darin reveló el origen de su comentario sobre el precio de las empanadas que desató una ola viral en redes sociales.
Con mucha honda y con total sinceridad, el actor argentino contó cómo una conversación matutina con su esposa Florencia Bas lo llevó a protagonizar uno de los debates más fervientes de las redes sociales y la televisión argentina. Todo comenzó cuando la pareja de Ricardo Darín le preguntó si sabía cuánto costaba una docena de empanadas.
“Me quedó clavado en la médula”, confesó Darín, quien admitió que la cifra le pareció un “parate” que lo hizo reflexionar sobre la economía del país. Esa frase casual, lanzada después en el programa, se transformó en contenido de oro para el mundo digital.
Ricardo Darín reconoció que en un principio pensó que era “una gilada”, pero rápidamente comprendió el poder de las redes sociales cuando la polémica explotó. “No lo podía creer”, admitió al recordar las 48 horas posteriores a su comentario.
Los mensajes no dejaban de llegarle: desde vecinos de San Justo ofreciéndole empanadas a doce mil pesos hasta gente advirtiendo que “le estaban robando”.
La situación alcanzó niveles insospechados. Los dibujitos del “Empanadarín” inundaron las redes, y hasta la marca de empanadas que supuestamente frecuentaba la familia registró un aumento del 25% en sus ventas.
Ricardo Darín y Mario Pergolini, en El Trece.
Sin embargo, Ricardo Darín reveló con ironía que la empresa jamás le envió ni una empanada de cortesía, a pesar de tener el local “a la vuelta” de su casa. “No fui nunca más”, aseguró entre risas.
Con su característico humor, el protagonista de “El secreto de sus ojos” reflexionó sobre cómo un comentario doméstico puede convertirse en fenómeno nacional. “Mirá si yo repito todas las cosas que me dice mi mujer, termino preso”, bromeó.
Finalmente, cansado del tema, pidió clemencia: “Se acabó el tema empanadas, olvidémonos, no digamos más la palabra empanada”.