Analiza otorgar sumas fijas que podrían ubicarse entre los $1500 y $2500 o porcentajes que van desde el 4% al 11,9%. El anuncio se realizaría este viernes.
Nuevamente las jubilaciones mínimas recibirán un aumento mayor que el resto de los beneficiarios de la escala.

El Gobierno terminará de definir esta semana cuál será el aumento que les otorgará a los jubilados y pensionados a partir de marzo. Las alternativas que se analizan por estas horas en Casa Rosada son dos o una combinación de ambas: desde sumas fijas que podrían ubicarse entre los $1500 y los $2500, o porcentajes que van desde 4,2% al 11,9%.

La modalidad deberá definirse más tardar mañana porque el Estado tiene que empezar a liquidar los haberes a partir de los próximos días. Por eso, el titular de la Anses, Alejandro Vanoli, y funcionarios del Ministerio de Economía y de Trabajo analizan a contrareloj los números en fino antes de oficializar la decisión del Poder Ejecutivo.

El incremento, según trascendió, será fijado por decreto, debido a que la fórmula de movilidad quedó suspendida con la sanción de la emergencia económica por el plazo de seis meses. Como el bono otorgado en diciembre y enero tendrá “carácter progresivo”.

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El haber mínimo que cobran 2,8 millones de personas (sobre un universo de 5,7 millones) pasaría de $14.068 a $15.740, mientras el ajuste para el resto de los beneficiarios será inferior de manera paulatina.

La suba que estudia concretar el Gobierno, según confirmaron fuentes oficiales, implica un aumento del 3% sobre los valores actuales, y sumar un monto fijo de $1250.

Así, un ingreso actual de $20.000, por ejemplo, tendría un incremento de $1850, que significaría, en términos de porcentaje un 9,25%, y un haber de $40.000, en tanto, recibiría una aumento nominal de 6,12%, ya que se pasaría a significar un ingreso mensual de $42.450.

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Con esto las jubilaciones medias y las más altas volverán a perder contra la inflación, que según estiman desde el Gobierno podría ubicarse en torno al 10% en el primer trimestre del año. La explicación que ofrecen desde la Casa Rosada es que buscan generar una mayor “equidad”, o como sintetizan los ministros, “achatar la pirámide previsional”.

Inicialmente la propuesta presentada por la ANSeS, también con aumentos diferenciados, era respetar el 11,56% sobre la masa global de haberes. Pero desde el Ministerio de Economía insistieron en que el objetivo de la suspensión de la fórmula de movilidad era generar un “ahorro fiscal” y que el aumento global debería ubicarse por debajo de ese porcentaje.

Por eso la mayor preocupación en el Gobierno pasa por los reclamos judiciales que podrían presentar los jubilados que reciban menos que el 11,56%