Participaron del encuentro “Jóvenes y Memoria”, donde expusieron dos cortos sobre las temáticas que abordaron durante el año: la Guerra de Malvinas y los casos de plomo en sangre en su barrio.
el proyecto se lleva adelante a lo largo del año y finaliza con la exposición en chapadmalal ante decenas de otros jóvenes.

Un grupo de 30 jóvenes que participan todo el año de las actividades de la Sede Envión Fiorito Norte tuvieron la posibilidad de viajar a Chapadmalal para participar de las jornadas de cierre del programa “Jóvenes y Memoria”.

Al igual que el año pasado, el espacio lomense volvió a ser parte de la iniciativa y, en este caso, los chicos trabajaron sobre dos ejes temáticos: la Guerra de Malvinas y los casos de plomo en sangre que ocurren en sus barrios.

Sobre ello llevaron adelante un proyecto a lo largo de los últimos meses que incluyó el armado del equipo de trabajo, la investigación, la aprobación de los organizadores y, en la Costa Atlántica, la exposición y puesta en común durante tres días junto a chicos de otros establecimientos educativos y a través de videos.

“Las dos temáticas fueron elegidas por ellos. La contaminación es un tema cercano porque las consecuencias de ello las viven en carne propia con sus propios familiares sufriendo de distintos inconvenientes de salud y en el desarrollo. Y el tema de Malvinas generó mucho interés desde un principio. Buscamos abordarlos desde el contexto en que se dio la guerra, la dictadura y la vulneración de los derechos”, explicó Cecilia Didier, coordinadora de la sede. En 2018 también habían viajado a Chapadmalal y el trabajo de investigación rondó la temática de las Madres de Plaza de Mayo.

El grupo estuvo compuesto por 30 chicos de entre 12 y 20 años, algunos de los cuales ya habían participado del evento el año pasado. Otros vivían su primera experiencia y aprovechando la locación del encuentro, también se dio lugar a una vivencia única: conocer el mar. “Fue súper emocionante la reacción de ellos al ver la inmensidad del mar. Es una experiencia única para la mayoría que no lo conocía. Ver sus rostros en ese momento en que se encuentran con la arena y las olas es una felicidad enorme para nosotros y, desde ya, algo inolvidable para ellos”, agregó Didier.

UN ESPACIO ABIERTO

El Envión de Fiorito Norte funciona en Larrazábal 3142, a una cuadra de la Ribera.
Allí concurren 200 jóvenes (de entre 12 y 21 años) de lunes a viernes para participar de talleres de todo tipo: carpintería, murga, jardinería, baile, música, meditación, manualidades, deportes, debate y reflexión.
Los cursos y los materiales que en ellos se utilizan son totalmente gratuitos y las puertas están abiertas a cualquier joven que tenga ganas de participar.