La diputada del Frente de Izquierda, Romina Del Plá, y Luis Contigiani, del Frente Progresista Cívico y Social de Santa Fe, protagonizaron dos momentos sensibles durante el debate que trata la cámara baja sobre la despenalización del aborto.

“El aborto clandestino es una herramienta de control social”.

Por su parte, Del Pla, con la vehemencia que la caracteriza, remarcó que “el aborto clandestino es una herramienta de control social como la xenofobia, racismo, homofobia. La clandestinidad del aborto sigue con un instrumento contra la mujer”. Además de culpar a la Iglesia por esta situación, citó a Belén, quien estuvo dos años y medio presa por un aborto que “nunca se consolidó”. Al mismo tiempo, sostuvo: “Quiero reivindicar a la juventud, que está demostrando que quieren una nueva sociedad, donde tengan educación sexual, anticoncepción y libertad”.

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Por el otro lado, y a “favor de las dos vidas”, Contigiani despertó varias veces sentidos aplausos. Se sinceró y dijo que “no es fácil tomar una decisión en el actual contexto social”, y reconoció “tener contradicciones” en un debate que “toca la fibra más intima”. “Hemos recibido acusaciones de ‘asesinos’. Ningún diputado quiere la muerte de nadie. Es la libertad de conciencia lo que impera en este momento. Sacar una vida no puede ser la decisión de la política. Les digo a los jóvenes que no hay acto más revolucionario que defender la vida y la justicia social”, remarcó.

“Lo que impera es la libertad de conciencia”.

Y agregó: “Estamos ante dos vidas perfectamente individualizadas. Quiero la salud pública para esas dos vidas. Hay que garantizar derechos con más vida”. Así, el legislador se manifestó en contra de la penalización, pero aclaró: “Tenemos que sacar las penas, lo que no significa legalizar”.