Pese a que se bajó en dos oportunidades la base de liquidación, no hubo oferentes. Unas 1000 mil familias que fueron estafadas siguen en el limbo.
La construcción de los departamentos se encuentra paralizada desde hace seis años.

El destino del complejo de torres Estrella del Sur continúa siendo una incógnita. Por falta de interesados, otra vez quedó vacante el remate del emprendimiento inmobiliario, a pesar de que durante la subasta se redujo en dos oportunidades la base de liquidación.

En el lapso de una hora, se llevaron dos compulsas en la sede de la Oficina de Subastas de la Corte Suprema ubicada en la Ciudad de Buenos Aires: una por US$15 millones, y media hora más tarde, otra por US$11.250.000. Las dos no tuvieron oferentes.

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A esta altura y con este panorama los damnificados no saben que pensar. Mientras algunos dicen que el fracaso del remate “era algo cantado”, porque no se conoce el estado de la obra, otros afirman que hay intereses y especulaciones cruzadas de por medio.

“Podemos hacer muchas conjeturas. Se habla de empresarios que podrían estar especulando para quedarse con la obra a un precio vil. Nosotros sólo queremos poder recuperar algo de lo que invertimos aquí”, aseguró uno de los perjudicados.

Las familias que depositaron todos o gran parte de sus ahorros en la obra están desesperadas, porque podrían llegar a cobrar migajas después de haber pagado hasta US$120 mil. Algunas abonaron prácticamente la totalidad de las cuotas.

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Para tener una dimensión de lo crítica que es la situación una persona que puso US120 mil, que hoy podría comprar un departamento con cochera en cualquier punto del Gran Buenos Aires, cobraría no más de US$22.000 si el edificio se vendiera en US$20 millones. A eso habría que descontarle honorario de síndicos, abogados y peritos.

“Yo puse $900 mil hasta 2013, pero si ahora me lo devuelven no vale lo mismo. Hoy en día quiero recuperar la plata porque no sé qué va a pasar y voy a seguir con las acciones por daños y perjuicios contra los culpables de esta gran estafa”, explicó Carolina, una de las propietarias adherentes que pagó 118 de las 120 cuotas.