La mediocampista de Las Conejas sostuvo que fueron justas ganadoras, destacó la unión del grupo como factor fundamental y remarcó el gran trabajo de Fernando Ferrara, el técnico que las convenció de que podían quedar en la historia grande del club.
La felicidad de las campeonas luego de la final frente a GEBA en la Sociedad Alemana de Gimnasia de Los Polvorines.

Todavía no se acallaron los festejos por la consagración de Lomas Athletic como campeón del Torneo Metropolitano Femenino de Hóckey sobre Césped. El equipo comandado por Fernando Ferrara entró en la historia grande del club luego de vencer en la final a GEBA.

“La verdad que todavía no caemos. Fue muy fuerte lo que vivimos”, describió a La Unión Martina Triñanes con el poco hilo de voz que le queda.

De menor a mayor, cumpliendo objetivos y superando obstáculos. La temporada de Las Conejas lo tuvo todo. “Fue un año en el que al principio nos planteamos clasificar a los playoffs. Estábamos preparadas para eso, teníamos el equipo y el ego para pelear arriba. Y la confianza que nos había planteado Fernando (Ferrara), la segunda rueda que hicimos nos dio el plus y ahí fue que nos dijimos ‘es ahora’”, manifestó la mediocampista.

Martina Triñanes besa la copa.

Y en ese sentido argumentó: “Cuando le ganamos a los de arriba no perdimos regularidad. Salvo San Fernando, después ganamos casi todos los partidos. Eso nos dio seguridad y confianza en los resultados”.

“Fue un año en el que al principio nos planteamos clasificar a los playoffs. Estábamos preparadas para eso, teníamos el equipo y el ego para pelear arriba".

Triñanes sostuvo que la llegada de Fernando Ferrara al plantel fue clave para convencerlas de que podían alcanzar la gloria. “Terminó de darle la vuelta a la rosca, más que nada a los ataques y a la confianza que quizá no tenían algunas jugadoras. Lalo (Claudio Junquet) hizo el trabajo duro, pero Fernando le dio esa pizca de agresividad que nos faltaba”, aseguró Martina.

Después de más de una década, Lomas sumó su 18° título. Y ese dato también pesó a la hora de la definición. “Obviamente que se vivió con muchos nervios, salvo tres jugadoras el resto no habíamos jugado finales con el club. Con San Fernando estuvimos a la altura. Y con GEBA salimos a jugar una final como había que jugarla, con una intensidad y agresividad que no podíamos creer. Pero habíamos demostrado todo el año para qué estábamos y nadie nos regaló nada. Fue un año único e inigualable”, sentenció la volante de Lomas.

El trofeo en las manos de las jugadoras de Lomas. Se mira y no se toca.

También comentó cómo se vivió el post partido: “Nos quedamos un rato largo festejando, estaban los chicos de Banco Provincia (campeones en Caballeros). Tardamos dos horas y media en volver al club, donde nos juntamos con la familia, ex jugadoras, dirigentes. Fue algo hermoso”.

Por último, refirió a los cuatro semifinalistas. “Llegaron los mejores equipos, por ahí estuvo peleado el cuarto puesto por el que también lucharon Muni y Banco Nación como se reflejó en la última fecha. Para nosotras fue un alivio haber clasificado unas cuántas fechas antes, y a pesar de la poca experiencia en finales queríamos que se saltearan los partidos que faltaban para empezar a jugar los playoffs”, cerró Triñanes.