Cada vez son menos las personas que pueden incorporar la carne a su alimentación; y el asado de los domingos es sólo un grato recuerdo.

Los registros señalan que la compra de carne cayó a 50,3 kilos por persona en lo que va del año, lo cual representa una caída del 12 por ciento.

Según el informe de la Cámara de la Industria y Comercio de la Carne (CICCRA), la tendencia a la baja se mantiene en la comparación internanual, donde la caída alcanzó un 7,9 por ciento y representa la mayor baja en las últimas dos décadas.

En el mismo informe se detalla que los precios registraron un leve descenso del 0,6 por ciento durante mayo, frenando el aumento de los 21 meses anteriores.

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Si bien hubo una baja en el precio durante mayo, el aumento global real alcanzado en lo que va del año es del 32,7 por ciento en carne vacuna, del 30,9 por ciento en el pollo, mientras que la carne porcina trepó un 30,7 por ciento.