Roberto Gustavo Funes, presidente de la institución ubicada en Italia 44, habló sobre los orígenes y el presente de esta importante entidad que fue pensada para la formación y el estudio de miles de vecinos.
La Biblioteca Mentruyt en la actualidad.

A 89 años de la inauguración del actual edificio de la Biblioteca Mentruyt, su presidente Roberto Gustavo Funes habló sobre los orígenes y la actualidad de una de las instituciones más importantes de la ciudad.

El 12 de mayo de 1900, vecinos célebres como Antonio Mentruyt, Agustín Pardo, Marcos Grigera, Alberto Larroque, Arturo Parodi, José Basile y Manuel Baliña crearon la Sociedad Popular de Educación cuyo objetivo principal era contar con una escuela.

"El 7 de junio de ese año, se crea el Instituto Popular Modelo en la quinta de José Patiño (España 63) con 132 alumnos y 129 socios. Tras la asunción de Mentruyt en 1902 y la validación de los certificados del Instituto en 1907, en 1910 empieza el movimiento para crear la Escuela Normal que fue aprobada en 1912 por el Estado Nacional y contó con la donación de mobiliario por parte de la Sociedad Popular", detalló Funes y recordó que "en Corrientes había un antecedente de tres escuelas que se habían formado de la misma manera".

Pensando en la importancia de tener un espacio para que la gente estudie y tengo acceso a material informativo, se fundó la Biblioteca del Maestro que arrancó con dos habitaciones en el Instituto de Franc y al poco tiempo se trasladó a Sáenz 239. "En 1926 tenía 8 mil volúmenes y en 1943, 17 mil. Luego, la Sociedad compra el terreno de Italia 44 en 1926 e inauguran la planta baja (hall más las habitaciones) y la planta alta en 1931", relató el ingeniero Funes.

Sara "Yaya" Albarracín fue bibliotecaria durante 23 años. "Estuve entre 1955 y 1978, una época dorada con muchas personas que venían a estudiar y buscar bibliografía durante varias horas. Se generaba mucho contacto con la gente", recordó Sara, que en su momento entró para cubrir a un auxiliar y luego estudió la carrera en la Universidad del Museo Social Argentino (UMSA).

"Los mejores momentos como bibliotecaria fueron en la Mentruyt y tengo la satisfacción muy grande de gente que me sigue recordando y agradece por la atención que recibieron. Es un edificio hermoso y lleno de historia", remarcó "Yaya", que también estuvo a cargo de la biblioteca del diario La Prensa y varios años en la Biblioteca Gutiérrez, otro espacio importante de Lomas.

UN PRESENTE DIFÍCIL Y CON DESAFÍOS. La Mentruyt, que en mayo cumplió 120 años de historia, está cerrada desde que arrancó la cuarentena. Sus cursos presenciales de idioma (italiano e inglés), braile, guitarra, canto, computación, manualidades no se pueden realizar como tampoco los eventos culturales en el salón, que son claves para recaudar fondos y sostener a un edificio de grandes dimensiones.

"A nuestro salón venía mucha gente a estudiar y buscar libros de temas muy específicos que son difíciles de conseguir. Tenemos un proyecto para poner un punto del Conicet que permite entrar a bibliotecas de distintas partes del mundo y acceder a material de investigación", adelantó el presidente, quien piensa que "la reapertura de la biblioteca podría darse el año que viene".

Para colaborar con la campaña de vacunación antigripal de la Secretaría de Salud de Lomas, en el edificio se realizaron varios operativos. "Tenemos un subsidio del Municipio que nos ayuda bastante en este contexto complicado en el que tenemos que pagar sueldos, servicios y mantener a un edificio de más 2 mil metros", indicó Funes.