Fue en Santa Fe y se recaudaron cuatro millones de pesos que se destinarán a políticas sociales, con prioridad en la salud y la educación.
Se vendieron 17 autos de distintos modelos y en precios módicos.
Se vendieron 17 autos de distintos modelos y en precios módicos.

En la provincia de Santa Fe decidieron diferenciarse de la mayoría y, en vez de utilizar los autos incautados del delito como nuevos patrulleros vip, los subastaron.

En total salieron a la venta 17 vehículos, por los que la provincia recaudó 4.045.000 pesos que ahora serán destinados a políticas sociales con prioridad en salud y educación.

La jornada reunió a unas 600 personas, que se inscribieron previamente a través de la web oficial, participaron del acto conducido por martilleros especialmente sorteados para garantizar la transparencia. Y se estima que hubo dos grandes ventajas que llamaron la atención: los compradores mantienen en reserva su identidad y en la documentación de los autos no aparecen los nombres de los anteriores dueños.

Entre otros, un Mercedes Benz A 160 Classic, modelo 2001, fue el más barato que se vendió por alrededor de 80 mil pesos, mientras que el más caro fue un Peugeot 208 GT, modelo 2017, por un valor de 455 mil pesos.

Este remate fue posible gracias a la creación de la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), inaugurada en julio, que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. La misma nació gracias a una ley de Santa Fe para disponer de los bienes incautados en causas criminales y es un anticipo de la Ley de Extinción de Dominio que regulará este tipo de subastas cuando sea aprobada.