Campeón en el Milrayitas y en el Tricolor, el Toro de Entre Ríos colgó los botines y se puso el buzo de DT. Su nueva vida en tiempos de cuarentena y sus recuerdos como futbolista.
Ruiz Díaz dejó un grato recuerdo en sus dos etapas como jugador de Los Andes.

Ya está alejado del fútbol. Dejó un recuerdo imborrable en dos clubes de la región. Volante, aguerrido, temperamental al máximo, siempre jugó al límite, entregando todo en la cancha. Hoy, no tan lejos de Buenos Aires, vive en San Antonio de Padua de la Concordia, municipio distribuido entre los distritos de Suburbios y Yuquerí, provincia de Entre Ríos.

¿Adivinó? Sí, es Gustavo Daniel Ruiz Díaz, el Toro de Lomas de Zamora que dialogó con La Unión sobre su nueva vida y estos tiempos de cuarentena.

Después de su segunda etapa en el Milrayitas, Gustavo se alejó del ruido de la ciudad y se refugió en su ciudad natal. Allí jugó en Libertad. Y con el tiempo, el jugador le dio lugar al entrenador. "Ya no juego hace un par de años. Estoy dirigiendo un club en Concordia, que se llama Comunicaciones, es mi primera experiencia en Primera División, ahora con esto de la pandemia está todo parado. Después, bueno, del fútbol ya no vivo", explicó.

Leé también:  Falleció Oscar "Cachín" Blanco, ex técnico de Banfield y Los Andes

Gustavo pasa sus días en la casa, distanciado del club, no pudiendo entrenar, dar indicaciones, estar con sus jugadores. La que sale es su esposa, que trabaja en un campo de arándanos en la parte de Recursos Humanos. "Con recaudos. Tenemos una nena y además estoy en la cooperativa eléctrica, aparte del fútbol. Pero todo parado", aclara.

"Está todo cerrado. La mayoría de la gente no sale, costó un poco tomar conciencia de la cuarentena. Acá hubo dos casos, pero ya están dados de alta. Ahora se están acostumbrando a cambiar de hábitos aunque cueste muchísimo", comenta Gustavo.

En Brown, abajo, entre Maidana y el capitán Lemmo. Triunfazo en Avellaneda.

Ruiz Díaz, después de nueve años en Los Andes, se fue a jugar a Ecuador, donde cosechó amistades que hoy en día la están pasando mal: "Lo de Guayaquil es una locura, la gente se moría en la calle. Mucha gente viaja de ahí a los Estados Unidos -otros de los países con un alto porcentaje de mortalidad- y se respetó poco la cuarentena. En Emelec (el equipo Eléctrico) me recuerdan muy bien, a diario me escriben".

La charla también gira, claro, por Los Andes y Brown de Adrogué. En el Milrayitas fue campeón en 2000 y al año siguiente Miguel Ángel Russo lo convocó para ser parte del plantel en la victoria por 2-1 frente a Lanús en el estadio Eduardo Gallardón. También fue campeón en 2014, luego de haber ascendido en la temporada pasada con el Tricolor.

Leé también:  Llegaron las primeras novedades en Los Andes

"Tengo los mejores recuerdos, los más lindos. A menudo voy para Lomas y Adrogué. En Brown sigue Pablo (Vico) así que uno tiene las puertas abiertas siempre. Y en los Andes hubo una rotación importante, pero siempre más que bien, más que nada con la gente que me tiene muy presente", manifestó sobre el cariño que guarda por estos dos clubes.

Los clásicos con Temperley eran "finales" para Ruiz Díaz. "Casi siempre ganamos con Brown, no recuerdo haber perdido. El mejor fue con Los Andes, más por nuestra situación que no era buena y ellos peleando el campeonato y si nos ganaban quedaban ahí del titulo". Un gol suyo decretó el triunfo por 1-0 en el estadio Alfredo Beranger", rememoró el Toro, que no pierde las amistades y habla seguido con Fernando Enrique, Leonel Ríos, Ernesto del Castillo y Alejandro Noriega, entre varios colegas que le dejó el fútbol.