A través de operativos y con la colaboración de los vecinos, el Municipio colocó más de 1.000 luces en el último año, y potenció otras miles para evitar zonas oscuras.

esta

Para reforzar la seguridad en Lomas, una de las principales acciones del Municipio es garantizar que las calles estén correctamente iluminadas para evitar las zonas oscuras y prevenir el delito. Por eso, a través de distintos operativos, ya se colocaron más de 1.000 luminarias en el último año y se arreglaron y potenciaron otras miles.
Tras los relevamientos que se desarrollan periódicamente con la ayuda de los vecinos, las cuadrillas de las delegaciones salen a las calles para cambiar las antiguas lámparas por nuevos focos más potentes de 400 watts. Además, como mantenimiento, se reparan los que están rotos o presentan desperfectos.
“Tranquilidad en la hora del cierre”, es lo que destacaron los comerciantes tras las obras realizadas en materia de iluminación, ya que entre reparaciones y colocación de nuevos artefactos, más de 300 luminarias de alto alcance funcionan en los principales centros comerciales.
Uno de los últimos trabajos se desarrolló en Llavallol, donde se colocaron luminarias con faros dobles en la calle Wilde, entre la Avenida Almirante Seguí y Sastre, al igual que en Garibaldi. Además, en otro tramo de cuatro cuadras de Wilde, desde Sastre hasta Jorge Melber (ex Pobladora), se pusieron luces más potentes. “Ya colocamos 400 luminarias nuevas. Los vecinos están muy contentos con las mejoras porque hay días que están hasta tarde haciendo compras y esto sirve para que se sientan más seguros en la calle”, expresó el delegado de Llavallol, Christian Caradente.
Otras de las localidades donde la repotenciación modificó el panorama en las calles fue Parque Barón, donde se colocaron 340 luminarias. Lo mismo ocurrió en Temperley Este, con más de 300 luces nuevas.