Explican que hay vecinos que necesitan un par de anteojos para poder tener un vida normal o que se quedaron sin lentes de contacto y no tienen dónde ir. Desde el Colegio de Ópticos bonaerense, pidieron que les permitan dar respuesta a esos casos y que pospongan, entre otras medidas, vencimientos de impuestos.
La Óptica Fedirka, una de las 1.040 que hay en la Provincia, que no pueden trabajar.
La Óptica Fedirka, una de las 1.040 que hay en la Provincia, que no pueden trabajar.

Desde la declaración de la pandemia, y el posterior decreto que declaró el aislamiento total, los ópticos de Lomas tienen dos problemas: por un lado el económico, dado que no pueden trabajar, y por el otro, las urgencias, que no están en condiciones de atender. Por eso, el Colegio de Ópticos bonaerense presentó distintas propuestas para atenuar el terrible impacto en el desarrollo de la actividad, al tiempo que reclamó poder ocuparse de casos imperiosos.

“Hay gente, por ejemplo médicos, que por distintas razones se quedan sin anteojos y no pueden hacerse un par nuevo y lo necesitan imperiosamente”, explicó el presidente de Colegio de Ópticos de la Provincia de Buenos Aries, Marcelo Centurión. “Por eso elaboramos una propuesta para que nos permitan atender siguiendo un protocolo de seguridad, pero no tuvimos respuesta”, agregó.

Al mismo tiempo, el Colegio solicitó formalmente a los gobiernos de la Nación y la Provincia que con carácter urgente se tomen medidas como posponer los vencimientos fiscales, eliminar impuestos fijos que no estén vinculados a la actividad económica real durante el lapso de aislamiento obligatorio para quienes no registren facturación en ese período y la eximición del pago de aportes patronales a aquellos profesionales independientes que tienen empleados a cargo. “Tampoco tuvimos respuesta”, detalló Centurión.

Leé también:  Veredas más anchas y calles más angostas en el centro Monte Chingolo para garantizar el distanciamiento social

En la Provincia de Buenos Aires, hay 2.160 matriculados activos y 1.040 ópticas habilitadas. Entre ellas, se encuentra la Óptica Fedirka, de Lomas, cuyo profesional a cargo, Daniel Fedirka, contó: “Estamos esperando al 13. En España las ópticas permanecen abiertas a pesar de la cuarentena, pero acá no nos dejan trabajar, y eso ha perjudicado nuestra economía y también a un motón de clientes que necesitan anteojos o se quedaron sin lentes de contacto”.

La óptica funciona sobre Cerrito 1504, a doce cuadras de la estación de Lomas y a ocho cuadras del Gandulfo. “En 25 años de profesión, nunca pasó esto. Es muy fuerte lo que está ocurriendo. Estamos todos aguardando a que liberen el trabajo”, detalló Fedirka y agregó: “Afectó la parte económica, la relación con el cliente, el no poder solucionarle los problemas de índole visual”.

En ese sentido, Fedirka explicó que hay vecinos con presbicia y que no pueden leer, y otros que necesitan insumos para las lentes de contacto, como los líquidos. Si bien pueden conseguirlos en alguna farmacia, no cuentan con variedad ni con el asesoramiento de un profesional.

Leé también:  Alerta en Calzada: trasladan a los abuelos de un geriátrico que no estaba en condiciones

En la Óptica Brown de Adrogué, ubicada sobre Cerretti 804 a metros de la plaza y del Nacional de Adrogué, la situación es similar. “Nos limitamos a orientar algunas urgencias por teléfono con una limitación total”, detalla el óptico técnico y contactólogo Luis Javier Vázquez, quien lleva adelante el local junto a la óptica técnica y también contactóloga Viviana Inés Colombo.

En la Óptica Brown de Adrogué la situación también es similar.
En la Óptica Brown de Adrogué la situación también es similar.

“Nuestra actividad está prohibida. Estamos esperando a ver qué pasa después de Semana Santa a ver si podemos abrir, se nos complica un montón. Tenemos urgencias de gente que llama por lentes de contacto”, amplía Vázquez.

“Tenemos una preocupación doble: sanitaria y económica. En un momento, extraoficialmente se dijo que íbamos a poder trabajar, pero no fue así. Esperamos poder pronto transmitirles a los colegas la apertura de la actividad”, deseó Centurión y recordó: “No depende de nosotros la reapertura. Presentamos desde el primer momento un plan al Ministerio de Salud para que nos permitieran, al menos, atender en casos de emergencia con un protocolo de seguridad para que lo analicen y que se queden tranquilos de que somos profesionales y vamos a cumplir con las normas necesarias, pero no tuvimos novedades”.