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Luego de 20 años, cierra el Banfield Teatro Ensamble 

Fin de una era . Este espacio de la región termina sus días debido al impacto de la pandemia. Por este lugar pasaron un sinnúmero de artistas, espectadores y alumnos. 

Icónico espacio

Icónico espacio.

Luego de 20 años de una rica y nutrida actividad artística y cultural y debido a las consecuencias económicas que dejó la pandemia de coronavirus, el Banfield Teatro Ensamble cierra sus puertas a fin de año. 

El Ensamble, que se trasformó en una referencia cultural de la región y también por fuera de ella, además sufrió los embates de la pandemia e informó que cesan su actividad a través de un posteo en las redes sociales que sorprendió a más de uno. 

"La pandemia, el confinamiento y la inactividad de tantos meses han generado una situación irreversible que deja sin posibilidades su funcionamiento y continuidad", dice parte del texto que compartieron. 

"Sí bien lo hicimos público ahora, desde hace tiempo que lo venimos planeando y había que aceptarlo", le cuenta a La Unión Silvina Aspiazu a propósito del anuncio del cierre del espacio. 

Esta talentosa guitarrista y líder del grupo Raskoski Hot Club es una de las fundadoras de esta aventura, que comenzó en 1996 como una compañía que no tenía sala, hasta que en 2000 tuvieron su primera base de operaciones para luego recalar en Larrea 350, donde se mantuvieron los últimos 16 años. 

Desde aquel día se mantuvieron Pablo Cordonet, Nelson Valente, Agustina Sanguinetti e Ignacio Gómez Bustamante, al margen de un sinnúmero de artistas y alumnos que dejaron su huella. 

"El tema nuestro en el Ensamble es que es una estructura muy difícil de sostener, te das cuenta por la cantidad de metros que tiene. Además hay 50 personas que dedican su vida completan al Ensamble y otras 50 que colaboran, más una cantidad de artistas que vienen de vez en cuando", explica.  

Al margen del efecto devastador de la pandemia, que apenas les permitió seguir adelante con algunas actividades virtuales, también se sumaron algunos problemas de arrastre.

"Hace varios años que estamos complicados, nosotros vivimos al día. Se sumaron deudas de alquiler, de impuestos y se empezó a ser imposible. Además es incierto el futuro en nuestra actividad", agrega Silvina. 

De todos modos, esta artista rescata los años vividos y también las aventuras artísticas que se pudieron plasmar. "La inmensidad del Ensamble permitió que venga Pedro Aznar o La Bomba de Tiempo y que podamos editar tres discos de jazz. En el Ensamble si se te ocurría hacer una ópera, la podías hacer", dice. 

En este lugar se gestaron un sinfín de proyectos artísticos y transformaron a su Café Concert en un clásico de la región, con un formato que luego comenzó a realizarse en otras salas. 

Pasaron artistas de la talla de Federico Luppi, Marta Lubos y Héctor Bidonde, entre otros tantos. También músicos de los géneros más diversos, en especial de jazz como el fallecido Walter Malosetti, Pipi Piazzolla y Juan Cruz de Urquiza.

Mientras tanto, las circunstancias y el golpe del cierre les impiden hablar de un futuro a corto plazo como compañía. "Veremos qué pasa, es muy difícil hablar de futuro. Lo que queremos ahora es cerrar todo con la mayor prolijidad posible. Cuidar lo que fue el Ensamble, el Ensamble va estar siempre vigente para nosotros y cada persona que pasó por el Ensamble, también es el Ensamble", apunta. 

Mientras las energías van a parar en desarmar el espacio, el lunes 18 a las 21 se presentará el espectáculo "Canciones inefables", con Silvina Aspiazu y Ayelen Machena al frente. 

"Es un streaming que grabamos antes de empezar a desarmar el Ensamble. Van a sumarse músicos que tocaron con nosotros y también habrá una intervención de Pablo Cordonet", adelanta. 

También, los sábados a las 21, se mantienen hasta fin de año las funciones virtuales de "La Alucinada", de Ignacio Gómez Bustamante. 

"LA REALIDAD TOMÓ LA DECISIÓN"

Nelson Valente, otro de los artistas históricos del Ensamble, también se refiere a cómo fue decantando este cierre definitivo. 

"Venimos peleándola desde marzo, tratando de sostenerla. La realidad tomó la decisión por nosotros, no podíamos sostenerlo más", señala. 

Este talentoso autor y director teatral describe algunas situaciones particulares de la realidad del Ensamble, que quizá jugaron en contra. 

"Es una estructura enorme, pasó mucha gente por el Ensamble. En una sala más pequeña todo era más viable, pero la compañía y sus proyectos fueron creciendo. Todo se fue haciendo insostenible", explica. 

Valente fue el creador de numerosos piezas teatrales de enorme suceso, como "El loco y la camisa" que surgió en el Ensamble y recorrió los más diversos escenarios de la Argentina y de otros países. 

Con su propia marca personal, en cada una de sus puestas describió con lucidez y con cierto humor los entramados familiares y en especial aquellos conflictos de los que no se habla. 

Por el momento, mientras la realidad impide realizar el duelo y pensar a futuro, se están abocando a cerrar "lo más prolijamente posible", en especial por la cantidad de empleados que tiene el lugar. 

"Es un bajón, es un cimbronazo muy fuerte, pero hay que tomarlo como el fin de un ciclo en la vida y tratando de sostener emocionalmente al resto, es muy difícil", afirma Nelson. 

Ante la difusión de la noticia del cierre en las redes sociales, las muestras de cariño y de solidaridad no tardaron en llegar. 

"Es abrumadora la cantidad de mensajes que llegaron, es un mimo para nosotros. Es impresionante la gente que pasó, entre artistas, espectadores y alumnos y es un orgullo haber formado parte de este lugar de la cultura. Están todos muy conmocionados en el Instituto Nacional del Teatro y en la Red de Teatro de la Provincia, hasta nos ofrecieron su lugar en Las Nobles Bestias y en Espacio Disparate", cierra. 

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