Corta el pelo en su casa y ayuda con los gastos de su familia

VALORES INTACTOS. Cristian García tiene 19 años y en medio de la pandemia se animó a independizarse y a comenzar a trabajar desde su hogar. Sueña con tener una barbería.

Cristian García es un lomense de 19 años al que poco le importó la pandemia con tal de progresar en su vida y perseguir sus sueños. Hace días comenzó a cortar el pelo en su propia casa, colabora con los ingresos de su familia y ya proyecta en grande: desea ampliarse y llegar a tener una barbería, oficio que comparte con su mamá.

El lomense es barbero y se recibió en una academia en 2017. Desde entonces, trabajaba en distintas peluquerías con los objetivos personales bien claros: mejorar laboralmente y personalmente, además de ayudar a su mamá con algunos gastos de la casa. Pero hace una semana que decidió comenzar su propio camino y ahora corta el pelo en su casa ubicada en Arana Goiri 185, con las esperanzas de crecer como profesional y poder abrir una barbería en un futuro no tan lejano.

Quiero abrir mi propia barbería, ya tengo nombre y todo. Cuento con un espacio al que tengo que remodelar bastante, pero todo el tiempo me lo imagino terminado y sé que lo voy a lograr.

Durante el transcurso de la pandemia y el aislamiento obligatorio, Cristian tuvo la suerte de trabajar mientras tomaba todos los recaudos con sus clientes. "Si no cortaba el pelo, no tenía cómo generar plata. Me cuidé muchísimo, respeté todos los protocolos y los turnos establecidos", dijo.

Siempre me gustó ver cómo cortaban el pelo, me quedaba tildado y ahí supe que era lo que yo quería.

"Siempre me gustó ver cómo cortaban el pelo, me quedaba tildado y ahí supe que era lo que yo quería", recordó sobre cómo comenzó su pasión por el rubro, un trabajo que, según Cristian, es "muy lindo, pero necesita ciertos esfuerzos y sacrificios".

COMPARTIR EL OFICIO

Silvia García, la mamá de Cristian, también se dedica a la estética, pero trabaja con mujeres: es peluquera, manicura y pedicura. "Nos combinamos entre los dos y es muy lindo compartir el trabajo con él. Siempre le dije que tenía que ser feliz y si la barbería es su profesión, va a tener mi apoyo", explicó, y luego agregó: "Es un orgullo para mí y me hace bien saber que tiene los valores intactos".

Si bien al lomense le gusta mucho cómo trabaja su mamá, él siempre pensó en dedicarse al sector masculino. Pero hizo un parate y también le dedicó unas palabras a su madre: "Es todo para mí, un sentimiento que no es fácil de explicar".

PROYECTO

"Quiero abrir mi propia barbería, ya tengo nombre y todo. Cuento con un espacio al que tengo que remodelar bastante, pero todo el tiempo me lo imagino terminado y sé que lo voy a lograr", finalizó García, en un claro ejemplo de ímpetu para soñar, esas mismas ganas que tiene todos los días para cortar el pelo a sus clientes.

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