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Celebraban sus 50 años de casados y los vecinos los sorprendieron

emoción. Mientras almorzaban con sus hijos, Ethel y Mario recibieron el cariño de la gente del barrio, que se acercó con carteles y música.

Mientras festejaban sus 50 años de casados, Ethel Arresse y Mario del Castillo se llevaron una gran sorpresa. Los vecinos del barrio los sorprendieron con carteles, adornos y música sonando desde la calle.

"Habíamos terminado de almorzar con nuestros dos hijos y nos tocaron el timbre. Cuando salimos, estaban los vecinos aplaudiendo y teníamos la reja de casa con cintas, carteles y globos. Nos quedamos helados, fue una sorpresa muy hermosa", relató Ethel, que junto a Mario viven en la calle Emerson y Mayor Olivero, de Centenario. 

Cuando salimos, estaban los vecinos aplaudiendo y teníamos la reja de casa con cintas, carteles y globos. Nos quedamos helados, fue una sorpresa muy hermosa

En el barrio se organizaron para hacer los carteles, comprar los adornos y la vecina de enfrente sacó un equipo de música a la calle, generando un momento de alegría y emoción. "Pusieron un bolero y luego bailamos el vals rememorando el día que nos casamos. Después compartimos la torta con los vecinos y les dijimos que vamos a hacer un asado cuando pase la pandemia para agradecerles por tanto cariño", expresó Ethel.

Todo fue idea de su hija Lilian que, frente la imposibilidad de hacer un fiesta grande con la familia, propuso armar la sorpresa entre vecinos. "Ella les pidió que no se amontonaran en la calle, que sea algo corto y con todos los cuidados. Después nos contó que quería contratar una serenata pero no se podía debido al contexto", dijo Ethel.

Cuando se casaron, Ethel tenía 19 años y Mario 24. "Él era amigo de mis hermanos mayores así que nos conocemos desde chicos y nos llevamos muy bien. Somos lomenses de toda la vida y tenemos un gran amor por la ciudad", destacó Ethel.

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