Con objetivos diferentes, ambos equipos no tienen margen de error si quieren lograr su objetivo en el Torneo.
Con objetivos diferentes, ambos equipos no tienen margen de error si quieren lograr su objetivo en el Torneo.
Boca y River no distinguen rivales ni metas. Tienen la presión, ya sea por meterse en la Sudamericana (el Xeneize) o seguir puntero (en el caso del Millonario). River tendrá una exigente prueba en Bahía Blanca, donde buscará mantenerse en lo más alto del Torneo cuando visite a Olimpo.
Con el triunfo de Gimnasia sobre Argentinos 2-0, los de Ramón Díaz están obligados a ganar para acompañar al Lobo
en la cima.
Sin Balanta, Teo y Kranevitter, el riojano apostará por Funes Mori, Fabbro y Ledesma. A su vez, Boca, con el único objetivo de ingresar a la Sudamericana, recibirá a Arsenal, que tiene la cabeza puesta en la revancha de la Libertadores.
Será el regreso de Martín Palermo a La Bombonera (desde el día en que el estadio habló y Angelici no le renovó a Falcioni).
Bianchi vuelve a apostar por Martínez y Gigliotti arriba, en lugar de Acosta y Ria�