Raquel Gazzanego, la viuda de Edgardo Cicutín, denunció que el expolicía no tiene custodia en su casa del Barrio Los Troncos, donde goza de prisión domiciliaria, y exige que empiece el juicio oral.
El excabo, cuando fue detenido por la Policía Aeroportuaria, luego de 22 años prófugo.

Raquel Gazzanego desde hace días vive intranquila. La viuda de Edgardo Cicutín, una de las cuatro víctimas de la “Masacre de Wilde”, teme que el expolicía Marcos Ariel Rodríguez, uno de los imputados en la causa, vuelva a escapar como ya lo hizo durante 22 años, debido a que permanece sin custodia mientras goza de prisión domiciliaria.

El sábado pasado, la mujer visitó el Barrio Los Troncos de Tigre, por la tarde, para comprobar si en la casa de la calle Necochea al 1000, donde se encuentra Rodríguez, había presencia de efectivos de la Gendarmería, fuerza que lo debe controlar las 24 horas. La sorpresa fue que, cuando pasó por el lugar, en ese momento no había ningún agente.

A las 15 hs del 10/08/19 pasamos por necochea 1038 entre Urquiza y Darqui, barrio Tronco, Pilar Solo queríamos corroborar q la ley se cumpliera No hay pulsera para Marcos Ariel Rodriguez, por este motivo la casa en donde cumple prision domiciliaria preventiva , debería estar custodiada por gendarmería 24x7 Y no No estaba gendarmería

Publicado por Cicutin Natalia en Domingo, 11 de agosto de 2019

El abogado de la viuda, Ciro Annicchiarico denunció esta situación ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de Lomas de Zamora y solicitó que le brinden explicaciones al respecto. También pidió que le revoquen la prisión domiciliaria a Rodríguez por peligro de fuga.

“Estoy indignada, porque en medio de todo esto, Rodríguez pide prisión preventiva domiciliaria y se la dan como si nada hubiera pasado (…) Ahora está tranquilo en su casa en Pacheco. Pienso que va huir nuevamente antes del juicio”, señaló Gazzanego.

Ante esta situación, la esposa de Cicutín exige que el TOC Nº 3 inicie el juicio y condene al imputado antes de que se vuelva a escapar. Según relató, en abril pasado, desde el Tribunal anticiparon que el juicio comenzaría en agosto, pero el proceso está demorado.

“Estamos en la etapa de presentar pruebas y los defensores de los policías imputados hasta el momento no lo han hecho. Esto resulta un obstáculo para llegar a juicio. Lo que pasa es que están ejecutando un plan para que la causa prescriba y los policías queden libres”, explicó.

La Masacre de Wilde ocurrió el 10 de enero 1994: cuatro inocentes fueron asesinados a balazos por 11 oficiales de la exBrigada de Investigaciones Lanús. Los policías en total dispararon 270 balas supuestamente por haberlos confundido con ladrones.

A 25 años del hecho, no hay condenados.