Atentos a este dato: el 84 % de los docentes privados extraña el vínculo con sus alumnos y el 89% sufre tensión, molestia, irritabilidad y dificultades para dormir durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio, según la encuesta "Contanos para cuidarte", que realizó on line y de forma anónima el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) a 8 mil de sus 70 mil afiliados.

El informe es mucho más extenso e interesante, pero nos vamos a detener por un momento en el elevado porcentaje de docentes que extraña a sus alumnos. Si bien el los datos son de la educación privada, descontamos que los docentes que trabajan en el Estado les pasado lo mismo, también echan de menos a su alumnos. 

Una cosa son los respiros naturales y previstos en el calendario, como las vacaciones de invierno y las de verano, y otros menos extensos, como un finde largo, pero otra cosa es no verlos por el Coronavirus. 

Al igual que a cualquier ser humano en tiempos de cuarentena, no es lo mismo estar en contacto con los seres queridos por los medios electrónicos, por teléfono y otras posibilidades modernosas, que estar cara a cara. 

Con las alumnas y los alumnos es lo mismo. Un Zoom y trabajar vía mail es un aliciente para continuar con el proceso de aprendizaje, pero no tiene el mismo peso para los vínculos personales. 

Seguro muchos docentes esperan el viernes con una ansiedad imposible de manejar para dejar de escuchar el bullicio del aula, pero ahora ese bolonqui se extraña y mucho. 

También se echan de menos a esos revoltosos, a los incumplidores seriales y aquellos que sabemos que detestan la materia que intentamos enseñarles.

Es bien democrático, se los extraña a todos por igual. Para este sentimiento no hay diferencias ni preferencias, ni nada que se le parezcan. 

Y ya que estamos extrañando, también se añora ver a los colegas y las charlas en las sala de profesores, también al personal no docente que está siempre al pie del cañón, a la simpática señora del buffet, al pibe que saca fotocopias y sigue la lista. 

Incluso a los directivos se los extraña un poco, ¿Por qué no decirlo e incluirlos también en esta larga lista?

Se extraña aula y sus habitantes y todas las situaciones propias del mundillo escolar, que son parte del pan de cada día. Nosotros extrañamos a las alumnas y a los alumnos, ¿pero no extrañarán a nosotros?,  elijamos creer que sí, que también nos echan de menos en estos días de cuarentena.