Ah, no sabés, mis hijos armaron un grupo de WhatsApp, donde estamos también mi marido y yo. De esta forma estamos mejor comunicados acá en Samber, ¿viste como aprendí a mandar audios con el coso este?

Ah, que ya te diste cuenta porque te mandé como 20 seguidos. Pero querida sos como la gata Flora, primero me gastabas con que no sabía usar esto y ahora te quejás con que te mando un montón juntos.

¿Qué cómo la estamos pasando?, digamos que bien, aunque con figuritas repetidas, cositas de todos los veranos, estos dos cuando más grandes, más pajarones se ponen. Para variar, el grandote este se hizo de un grupo de amigotes para ir a la playa y para salir a la noche, para pavear por ahí. El señorito aparece para comer, con el mar tiene más hambre que el Chavo, y para pedir plata, lógico.

Parecen buenos chicos, aunque algunos no me gustan nada, se visten raro, ¿viste?, con cosas en las orejas, espero que a este no se le dé por ese berretín, lo del tatuaje se lo venimos estirando, pero prefiero que se haga un dibujito a que se torture solo las orejas.

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Bueno, sigo, la nena está es su propio planeta, ahí anda con su pila de libros, no afloja ni en las vacaciones. Yo le digo que largue un poco, pero me dice que es lo que a ella le gusta.

Ah, igual, así extraña como es, también hizo sus amistades. Unas chicas y unos pibes con una pinta de nerds que se parten. Vieron un delfín a lo lejos y se pusieron a hablar de los cetáceos, de la vida marina. Uno de anteojitos sabía más que Jacques Cousteau, le faltaba el Calypso y lo superaba a ese viejo franchute. Igual, son tranquilos y esta chica pide menos plata que el otro y también come mucho menos, un alivio para el bolsillo.

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Ah, no te dije, el edificio donde alquilamos el depto tiene un parque abajo y juntaron a sus grupos para hacer una fiesta. No me gusta espiar, bah, un poco si, y se integraron, los bochitos del grupo de la nena también son bastante jodones.

Como estaban pasándola bien, nos hicimos con mi marido una salida de novios, como en los viejos tiempos, igual volvimos temprano y los pibes seguían de joda.

¿Cómo qué te mandé nueve audios seguidos?, uh, me copé mal, es un vicio esto, no pensé que era adictivo, pero lo es. Bueno, este es el último, nos queda unos días más por acá, pero lo bueno dura poco. Preparate la oreja que en breve vuelvo con una catarata de audios, cambio y fuera.