Le ganó por 3 a 1 a Vélez en la Fortaleza de Guidi y Cabrero y ganó tranquilidad en cuanto a la lucha por evitar el descenso.
Lanús volvió a ganar en su estadio.

Con autoridad, Lanús se recuperó de un flojo comienzo en la Superliga y cantó victoria por primera vez en el torneo. La víctima fue Vélez, que mostró una imagen deslucida, y se llevó una dura derrota a Liniers.

El equipo de Luis Zubeldía, con una idea clara, aprovechó al máximo los errores en la salida por abajo que pregona su entrenador Gabriel Heinze y, a pura efectividad, le ganó por 3 a 1 para cortar su malaria y alejarse -un poco- de la zona roja del descenso.

El Granate tenía que ganar, y más tras las victorias de Newell’s y Patronato, ya que una derrota lo hubiese dejado en zona de descenso. El equipo lo entendió a la perfección y armó una receta para sacar adelante el duro partido ante el buen equipo de Liniers. Y su premisa fue clara: presionar con intensidad la salida del rival y llevarlo al error, con un fuerte trabajo defensivo para no darle espacios al rival.

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Sand se reencontró con el gol y fue clave en el triunfo granate.

Esa idea salió a la perfección y tuvo recompensa: ganar el primer partido de la actual temporada de la Superliga.

En un partido cerrado y en el que Vélez tuvo la pelota pero sin lastimar, con un juego predecible y lento, el primer aviso fue a los cuatro minutos: un mal pase de Hoyos cayó en los pies de Vera y éste dejó mano a mano a Moreno, que definió al cuerpo del 1 y no pudo abrir el marcador.

Ese fue un aviso de lo que sucedería en el complemento cuando Lanús le sacó provecho al flojo partido defensivo del Fortín. El 1-0 llegó tras un mal pase de Abram: el central dio un mal que le quedó a Di Placido, que asistió a Vera y éste, con un remate que se desvió en Guidara, puso el 1-0 a los 2 minutos para encaminar al local hacia la victoria.

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Es que si bien Vélez llegó rápido al empate con un gol en contra de Acosta, las fallas de la visita continuaron y antes de los 10, el local otra vez estaba arriba. Guidara derribó a Moreno dentro del área de manera inocente y Sand, fiel a su estilo, no lo perdonó y anotó el 2-1.

El broche para redondear un partido ideal y que le da tranquilidad llegó a los 44 minutos: error de Vélez en el medio, contra letal y gol de Orsini. Así, Lanús festejó en el Sur.