Les pido que se pongan a pensar en los apellidos de sus amigos, familiares y vecinos. Gente que, como nosotros, viva en Lomas de Zamora. Seguramente los de origen italiano y español serán mayoría, pero también habrá otros tantos franceses, alemanes, ingleses y del resto de Europa y el mundo.

Ya hemos hablado varias veces acerca de los inmigrantes de distintas comunidades que durante el siglo pasado eligieron nuestro partido para vivir, formar una familia y perseguir sus sueños. Si bien todos adoptaron muy rápido las costumbres argentinas, la gran mayoría también trajo sus propias pertenencias, tradiciones y creencias a nuestra tierra.

Además de su forma de hablar, vestirse y comer, los nuevos vecinos quisieron mantener viva su fe. Y por eso construyeron varios templos que hoy, escondidos en las cuadras por las que caminamos todos los días, siguen concentrando a muchos creyentes. Curiosamente, la mayoría está en Temperley.

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En 1860, con su primera llegada a nuestra zona, los británicos tuvieron una activa participación en el desarrollo de Temperley como ciudad. Ingleses, escoceses, irlandeses y galeses arribaron al Distrito para trabajar en los campos y el tren. Aunque todos se adaptaron rápido a la nueva sociedad, también quisieron mantener vivas sus costumbres. Por eso levantaron colegios para que estudiaran sus hijos, clubes para divertirse y, claro, iglesias para rezar.

Un tal Andrew Green donó por aquellos años sus lotes en las actuales Almirante Brown y Cerrito para que se construyera el templo anglicano Holy Trinity, inaugurado en 1873. El templo conserva aún el estilo rural típico de las iglesias británicas. A pocas cuadras, en General Paz y Espora, pleno corazón del barrio inglés, todavía está la iglesia presbiteriana de Saint Andrews, lugar de encuentro para muchos escoceses. En ambos templos se ofician actualmente misas en castellano y en inglés.
Del lado Este de las vías, la diversidad es aún mayor: en el triángulo que dibujan las calles Lucio Vicente López, Anchorena y Esmeralda hay un templo católico, uno nuevo apostólico y otro ortodoxo ruso. El mayor número de gente, por supuesto, asiste a la Iglesia Católica Sagrado Corazón de Jesús, en Lucio Vicente López 755. Bastante más antigua y vinculada a los inmigrantes rusos y ucranianos que llegaron al Partido escapando de la Segunda Guerra Mundial se encuentra la Parroquia de la Santísima Virgen del Amparo de la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exilio, un pintoresco templo ubicado en Anchorena 665. El mismo fue levantado en 1949 y sobresale entre las casas bajas del barrio por sus dos cúpulas azules. Y a la vuelta, en Lucio Vicente López 637, está la Iglesia Nueva Apostólica, un templo nuevo y moderno, de ladrillo a la vista, que fue construido en el año 1997. Te lo quería contar.