Valentín Yankelevich confesó el sufrimiento que vivió cuando tenía 9 años, tras la muerte de su mamá, Romina Yan. El joven, que actualmente tiene 23 años contó que su padre, Darío Giordano, lo maltrataba física y emocionalmente, tanto a él como a su hermano Franco.
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Cómo se dividió la herencia de Romina Yan entre Darío Giordano y sus hijos
En medio de las fuertes declaraciones de Valentín Yankelevich contra su padre, se conoció qué pasó con los bienes de Romina Yan tras su prematura partida.
En LAM dieron a conocer detalles de la sucesión de Romina Yan, fallecida a los 37 años, incluyendo la ayuda económica que había recibido de Gustavo Yankelevich, su papá. “Esto arrancó cuando ya estaba avanzado lo de la tutela de Gustavo, ellos denunciaron conflictos de intereses, pidieron desplazar al padre de la sucesión, que Darío no pudiera seguir administrando la herencia que les correspondía a ellos”, comenzó Fefe Bongiorno.
El destino de los bienes de Romina Yan
El panelista del ciclo de América TV dio más datos de la sucesión de los bienes de Romina Yan. “Lo que se terminó decidiendo fue que la representación de los chicos, como suele suceder, sea de la defensoría de Menores, por la edad que tenían”, detalló.
“El reparto de patrimonio fue de la siguiente manera: a Darío le quedó el inmueble principal, una propiedad ubicada en Rincón del Arca, en San Fernando. Le quedaron dos vehículos y un crédito que tenían con Romina”, agregó Fefe Bongiorno sobre los bienes de la fallecida actriz.
“En el caso de los tres hijos (Valentín, Franco y Azul), se quedaron con todos los derechos de autor e imagen relacionados a Romina. También las sociedades comerciales que estaban a nombre de ella”, resaltó el panelista de LAM.
Sobre la propiedad que le quedó a Darío Giordano, Fefe Bongiorno remarcó: “Se tuvo que comprometer a venderla, eran US$510 mil en total y se dispuso que US$170 mil quedaran para cada uno de los hijos”.
“Hubo una cuestión porque Romina tenía una deuda con Gustavo, una cuestión de que un hijo le presta plata a un padre, y Darío pretendía que Romina, ya no en vida, cobre ese dinero para quedarse con el 50%. Lo que Darío no tenía en cuenta era que Gustavo estaba pagando absolutamente todo: colegio y todas las cuestiones de los hijos, por eso el juez no dio lugar”, cerró Fefe Bongiorno.