El Millonario tenía el título en el bolsillo, pero falló en dos jugadas puntuales en el cierre y Flamengo, que fue eficaz, no lo perdonó. En Lima, se coronó el elenco brasileño.
Con dos goles en dos minutos, River masticó bronca en Lima.

River estuvo muy cerca de quedar con su quinta Copa Libertadores, pero se durmió en el final del encuentro y Flamengo, a pura efectividad, dio vuelta la historia, ganó por 2-1 y se quedó con el trofeo continental después de 38 años de sequía.

El Millonario jugó un partido inteligente, supo cómo contrarrestar el juego ofensivo de los brasileños y hasta se puso en ventaja rápidamente, con un gol de Rafael Santos Borré, a los 13 minutos, luego de un centro atrás de Fernández y un error de Gerson y Arao.

Borré, a los 13 minutos, anotó el gol del Millonario.

En este contexto, la historia marchaba a merced de los de Gallardo. Y los minutos que siguieron fueron una muestra de eso. Es que el Millo  superó a Flamengo, le cortó siempre el juego en la mitad de la cancha y además controló muy bien a Gabriel Barboza.

Esta supremacía que hubo en la etapa inicial mermó en el complemento, ya que el elenco brasileño estuvo más activo y, a los 10 minutos,  estuvo cerca del empate con un remate de Henrique que tapó Armani.

Gallardo se dio cuenta de eso, pero  los cambios no ayudaron para volver a enderezar la historia. No entraron finos  Álvarez, Pratto y Díaz y eso, al pasar los minutos, con un cansancio cada vez notorio, hizo mella en el juego del Millo.

Flamengo se dio cuenta de la merma y mostró toda su contundencia en el cierre del encuentro, en especial “Gabigol”, que aprovechó dos errores de River y dio vuelta la historia con dos goles importantes.

El Millo, que jugó un buen partido, lo perdió en el final.

El cierre fue de película. A los 44, el “9” le puso el moño a una buena jugada de Marí y de Arrascaeta, y a los 46, tras un error de Pinola, fusiló a Armani para dar vuelta la historia y dejar a River con las manos vacías, sin su quinta Libertadores.