El vecino Gustavo Acevedo tiene un restorán en Portela y Penna, y en su tiempo libre cocina y lleva especialmente más de 10 platos de alimentos para las personas en situación de calle que van a cenar y a dormir al espacio Casa de Encuentro.
Todos los martes pueden degustar un plato diferente.
Todos los martes pueden degustar un plato diferente.

Desde que era chico, Gustavo Acevedo entendió que ayudar hace bien y se convirtió en parte de su vida. "Mi mamá siempre tenía un plato de más si un chico del barrio tenía hambre", recordó.

Nació en Llavallol y tiene su propio restó en Lomas, "Los Manjares de Martiniana", donde trabaja junto a un equipo que también colabora cuando él se lo pide. "Siempre estamos apadrinando a diferentes instituciones sociales y lo del Centro Integral Casa de Encuentro de Banfield surgió porque un amigo me comentó lo que hacían allí", señaló Gustavo.

Leé también:  "Se huele a muerte en España"
Gustavo, desde chico se involucra con las cuestiones solidarias.
Gustavo, desde chico se involucra con las cuestiones solidarias.

Él mismo decidió ponerse de acuerdo con los integrantes del espacio para generar el lazo solidario. "Puse un día fijo, me comprometí, y cada martes voy junto a mis dos hijos a llevar las viandas de comida".

Entre 16 a 20 platos lleva al espacio ubicado en Tucumán 1290 donde cada día asisten 16 personas para poder cenar, asearse y dormir en una cama.

"Lo mejor de esta labor es el agradecimiento que recibo, porque son todos muy amables y educados", destacó Gustavo, quien además ayuda a la Asociación de Electrodependientes de Lomas y al Comedor Ale y Darío del Barrio Santa Marta.

"Me gusta ayudar, el tema es que a veces no cuento con el tiempo necesario, pero en la medida que se puede, llevamos mercadería, y juguetes a las entidades sociales", señaló.

Leé también:  Es de Lomas y ofrece fabricar carpas para montar un hospital de campaña

El local de comidas que tiene en Portela y Penna funciona de lunes a sábados de 11.30 a 15 y de 20 a 24, y lo que le queda de tiempo libre lo utiliza para poder ayudar a quienes lo necesitan.

"En los últimos años la necesidad se incrementó y eso se nota porque hay cada vez más personas que piden ayuda", aseguró.

Cada martes su recreo es cocinar para estas personas, charlar con ellos, tomarse unos mates y luego a seguir con su rutina diaria.