Lorena Aguirre y Walter Farías, después de adquirir su casa propia decidieron llevar adelante un proyecto solidario a pesar que tienen muchas necesidades aseguran que “les cambió la vida”.
sienten al finalizar cada jornada que le ganaron al hambre.
sienten al finalizar cada jornada que le ganaron al hambre.

Desde que se conocieron hace cinco años, Lorena Aguirre (40) y Walter Farías (26) nunca imaginaron que la vida los expondría a situaciones difíciles, pero sí confiaron siempre en poder tener una casa propia para abrir un merendero para los chicos del barrio y lo lograron el mes pasado.

“Desde que conozco a mi marido que siempre me decía que quería poner un lugar para brindar la copa de leche ya que él ha vivido en la calle desde sus 11 años”, contó Lorena sobre su pareja que fue quien la incentivó para poder hacer realidad el merendero “Corazones contentos” ubicado en Conesa 675, Centenario, entre París y Amberes. Abre los lunes, miércoles y viernes a las 17.30 y ya asisten a más de 20 chicos que van a un taller de manualidades que dictan los lunes y a tomar la copa de leche.

Pero este proyecto lo están llevando a cabo con mucho esfuerzo ya que la pareja tiene una nena de 3 años con problemas de salud y Walter sólo puede trabajar cuando no llueve.

“Sabemos que tenemos muchas necesidades, pero rescatamos de este espacio solidario la cantidad de personas de buen corazón que hemos conocido y nos ayudan a seguir adelante”, dijo Lorena, quien además resaltó que el merendero “les cambió la vida”.

“A mi me hizo mejor persona. Con mi marido nos miramos cada noche, al concluir la jornada y decimos que gracias a este gesto logramos ganarle al hambre un día más”, detalló.

El espacio necesita alimentos, mesas, sillas, juegos y materiales para el taller de manualidades. Todo lo que se pueda aportar será muy bien recibido por esta pareja que sigue apostando a la ayuda solidaria.

Para colaborar enviar un mensaje al Facebook/Copa De Leche Corazones Contentos o comunicarse al 1158470283.