La decisión de la Secretaría de Energía busca quitarle presión a la inflación de los próximos meses.
En el sector todavía no hay una resolución sobre la decisión que tomarán.

El Gobierno decidió postergar por un mes el aumento de los impuestos a los combustibles líquidos que debían regir desde el sábado 1 de junio, como una forma de frenar o moderar la suba de los precios de las naftas que tenían previsto aplicar las petroleras.

La Secretaría de Energía que conduce Gustavo Lopetegui espera que a partir del anuncio los incrementos estipulados se recorten alrededor de 1,5 puntos porcentuales. A partir de esta situación las compañías están reconsiderando sus planes por estas horas.

Según habían informado fuentes del sector, el ajuste en los surtidores a partir del próximo fin de semana iba a ser de “un 3% como mínimo”, aunque algunas empresas no descartaban que se ubique por debajo del 4%. Ahora habrá que esperar cuál es la decisión de las principales empresas del mercado, YPF, Shell y Axxión, que de todas formas retocarían sus precios para acompañar las fluctuaciones del dólar.

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LA POSTURA DE LA INDUSTRIA. Para los empresarios el retraso en el precio de los combustibles tiene un retraso que va del 5% al 20%. “Mientras la nafta aumentó un promedio del 13,5% entre enero y mayo, la devaluación del peso frente al dólar fue del 19% en ese mismo período”, argumentó un ejecutivo que pidió no ser identificado.