Gustavo Arena invirtió dinero y preparó un proyecto con medidas de última generación que se implementaron en Estados Unidos y en Israel, entre otros países. “Soy un simple trabajador que se prepara para ganar el desafío, aunque eso está por verse”, dijo.
Las máquinas, todas separadas.
Las máquinas, todas separadas.

Buscar la forma de salir adelante y agotar todas las posibilidades. Ésa es la actitud y el compromiso de Gustavo Arena, el dueño del gimnasio New Stadium de Lanús, que se equipó con novedosos sistemas y creó un protocolo de seguridad y salud para cuidar tanto a los empleados y a los vecinos, a la espera de que reabrir las puertas de su trabajo, ya sin movimiento hace tres meses por el Coronavirus.

un cartel verde indica que la máquina está limpia y se puede usar.
un cartel verde indica que la máquina está limpia y se puede usar.

El gimnasio (Yrigoyen 4158) ahora cuenta con puertas corredizas, colocador de gel automático, cabinas de desinfección y calzado para ingresar al lugar. Además, posee un dispositivo para eliminar la posible carga viral de los celulares y así utilizar una aplicación para las rutinas diarias. Todas las máquinas se encuentran separadas entre sí por acrílicos y cuentan con carteles verdes o rojos, para que la gente de limpieza sepa qué debe desinfectar. “Cuando el cartel se encuentra del lado verde, el cliente puede usar esa máquina. Fue la única manera de señalizar cada elemento de trabajo”, contó Gustavo, para luego señalar, con un tono de seguridad: “Los gimnasios ya no van a ser lo mismo”.

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“Los gimnasios ya no van a ser lo mismo”, dice.
“Los gimnasios ya no van a ser lo mismo”, dice.

Equipos de ozono para desinfectar el ambiente y oxímetros para el control de la salud de cada vecino, entre tantos otros, también forman parte de la costosa inversión que llevó adelante Gustavo. Además, hay una cámara domo y una infrarroja, que graba y detecta la temperatura corporal de los que se encuentran entrenando, en caso de que alguna autoridad lo requiera.

“Me puse a pensar en lo que va a venir más adelante y sé que la gente va a tener miedo de volver a entrenar, entonces investigué y copié todas las herramientas de máxima seguridad, desde Israel a Estados Unidos, para armar un protocolo aún más estricto”, añadió el dueño.

la desinfección resulta clave.
la desinfección resulta clave.

Gustavo contó que buscó todos los medios económicos para hacer realidad este proyecto: “Tengo clientes desde hace 30 años. No puedo prometer que adentro no te vas a contagiar, pero sí que hice todo lo humanamente y tecnológicamente posible. Soy un simple trabajador que se prepara para el peor desafío y ganarlo, aunque eso está por verse”.

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Arena indicó que trabajó muchísimo a lo largo de su vida para progresar. “Me he fundido y arranqué devuelta, pero este virus es el peor enemigo que tuve hasta ahora”, señaló, muy seguro, quien hace 100 días no puede facturar por tener su local cerrado al público y consciente de que, en caso de abrir, la gente no va a asistir masivamente y que deberá afrontar aún más gastos.

Así desinfectan los aparatos, con tecnología UVC ultravioleta de 230 nanómetros. Las ambulancias del SAME y los quirófanos de alta tecnología lo usan. "El drone se ultiliza para enviarlo y poder revisar el ángulo de luz ultravioleta donde está desinfectando", aseguraron.