El endoscopista y la anestesista fueron llamados por la Justicia para la primera semana de junio.

La justicia llamó a indagatoria al médico y la anestesista que intervinieron en la endoscopía en la que falleció la periodista y legisladora porteña Débora Pérez Volpin.

Esto responde a un pedido de los abogados de la familia de la víctima, Diego Pirota y Deborah Lichtmann, al considerar que la muerte de la paciente fue provocada por su negligencia.

Para la familia de Débora, ella murió por negligencia.

Se trata del endoscopista Diego Ariel Bialolenkier y la anestesista Nélida Inés Puente. Deberán presentarse a declarar el 1º y 7 de junio.

Según la presentación de los abogados, durante la endoscopía, el médico Bialolenkier “logró ingresar hasta la segunda porción duodenal no sin antes provocar con su intervención una perforación del esófago torácico”.

“Lisa y llanamente la perforó y el aire que se le insuflara comenzó a expandirse por diversos órganos hasta provocar el colapso e insuficiencia de los mismos”, agrega el texto, para finalizar que “aquella situación no fue advertida por el médico, que continuó con el estudio hasta que, en algún momento muy tardío, la anestesista alertó sobre una desaturación en la paciente”.