La compra estaba prohibida sin un permiso especial. Hoy comenzó la venta libre pero a precios muy altos por la suma de impuestos con que busca mejorar el transporte público, y eliminar el mercado negro que había crecido con esas autorizaciones.

autos

La última reforma del gobierno del presidente Raúl Castro anunciada el 19 de diciembre autoriza la venta libre en el comercio minorista de automóviles que pueden ser adquiridos desde hoy por la población sin contar con la llamada "carta de autorización" que se les pedía antes.

El requisito de la "carta" regía también para los extranjeros residentes en la isla o las empresas estatales o extranjeras.

La medida causó interés en la población. Varios cubanos se acercaron hoy a los concesionarios estatales para informarse sobre la venta.

En la filial estatal el precio más bajo de un coche moderno de uso del año 2007, un Volkswagen Polo, era de 25.000 dólares. Los precios más elevados superan los 100.000 dólares.

Están a disposición de los clientes "carros", tal como llaman los cubanos a los automóviles, KIA, Seat y Volswagen (VW) a precios que oscilan entre 37.500 y 51.000 CUC, moneda equivalente al dólar.

Los precios incluyen impuestos y otras contribuciones que han fijado las autoridades para cada venta, quienes explicaron que los precios altos posibilitarán el objetivo oficial de reunir fondos para mejorar el transporte público.

El CUC circula en Cuba junto al peso nacional y su unidad se cambia a 24 del peso. El salario promedio cubano que paga el Estado, el mayor empleador en el país, es de alrededor de 500 pesos nacionales, o sea unos 21 CUC al mes.

No obstante se estima que mas de un 50 por ciento de los cubanos reciben remesas desde el exterior, y algunos de los 440.000 "cuentapropistas" y mas de 170.000 granjeros que forman un sector no estatal impulsado por medidas oficiales como parte de cambios que empezaron en 2008, tienen ya negocios prósperos.

El gobierno complementó con la medida vigente desde hoy la autorización que dio en 2011 para las compras y ventas entre cubanos de sus vehículos.

En aquella ocasión mantuvo la restricción de permitir la venta estatal de autos, la mayoría de poco uso y algunos nuevos, mediante cartas oficiales de autorización a personas escogidas por sus organismos estatales.

Pero la medida actual eliminó esa práctica por considerarla "obsoleta" y por crearse con ella un mercado ilegal en el cual uno de esos documentos podía valer miles de dólares. Las cartas ya entregadas no eximen a su dueño de los altos precios, pero, hasta que se agoten, los prioriza para comprar.

No obstante, muchos cubanos se quejaban, según las agencias DPA y ANSA, de los exagerados precios de los vehículos ofrecidos, muy por encima de los sueldos estatales promedio, pero más cerca de la nueva clase media, vinculada al turismo y al cuentapropismo, que recibe sus ingresos en CUCs, es decir en dólares.