El fiscal de la causa cree que la nena de Berazategui falleció por una golpiza de
su madre, mientras que su padrastro intentó quemar el cuerpo en una parrilla.

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El crimen de Priscila Lafuente, la nena de 7 años hallada parcialmente incinerada y envuelta en una bolsa en Berazategui, suma revelaciones macabras. La autopsia reveló que la niña murió por golpes en la cabeza y el cuerpo fue calcinado post mortem. El fiscal de la causa, Carlos
Riera, cree que la niña murió a raíz de una golpiza de su madre, mientras que su padrastro intentó quemarla en una parrilla y, al no lograrlo, la trasladó en un cochecito de bebé hasta el arroyo donde fue encontrada.
Tanto la madre, Silvia Beatriz Lafuente, como el padrastro, Pablo Verón Bisconti, fueron detenidos el martes a la noche, luego de que el hombre se quebrara en la sede policial.
Allí, Verón Bisconti dijo que Lafuente “cagó a palos” a la nena el viernes pasado, la acostó a dormir y a la mañana siguiente, cuando la fue a despertar, la encontró muerta.
Para eliminar pruebas, el padrastro dijo que intentó quemar el cuerpo en la parrilla de la casa; al no conseguirlo, decidió envolverlo en una bolsa de plástico y esperar a la noche para descartarlo. Finalmente, la pareja colocó el cadáver en un cochecito y, junto con los hermanos de la nena, de 11 y 15 años, lo llevó hasta el arroyo “Las Conchillas”, lo que fue captado por una cámara.
El cuerpo de Priscila fue hallado el martes. Lafuente había denunciado la desaparición el lunes, pese a que, según su versión, faltaba de su casa desde el sábado. Familiares y vecinos contaron a la Policía que era habitual ver a la mujer golpear a la nena.