El lomense Miguel Raduazzo ideó, junto a exalumnos de la UNLZ, una forma de asistir a personas con problemas respiratorios y un método para frenar la propagación del virus. Buscan que se aprueben y se homologuen los dispositivos.

El lomense Miguel Raduazzo, quien formó el Centro de Investigación en Ciencia y Tecnología, donde trabaja junto a sus exalumnos de la Universidad Nacional de Lomas, desarrollaron dos proyectos para combatir al Coronavirus: respiradores manuales que se pueden transformar en mecánicos y túneles esterilizantes para espacios con una gran aglomeración de personas, que extermina cualquier posibilidad de contagio.

Raduazzo trabaja junto a la NASA desde hace tres años.
Raduazzo trabaja junto a la NASA desde hace tres años.  

A partir del surgimiento del Coronavirus y su ramificación en el mundo hasta llegar a convertirse en pandemia, para Miguel era evidente que si los contagios no podían ser controlados y apaciguados iba a colapsar el sistema de salud hospitalario, tanto en camas como en respiradores disponibles para asistir a los pacientes.

Al hablar del proyecto del respirador, Raduazzo explicó que la idea de que sea manual surgió porque muchas veces, cuando se necesita asistir a una persona con dificultades respiratorias, no se cuenta con energía al alcance de la mano: “Es para brindar la primera asistencia hasta llegar a un centro de salud, donde ese mismo respirador puede funcionar conectándolo a la energía eléctrica”.

una opción para asistir sin energía eléctrica.
una opción para asistir sin energía eléctrica.

“La pandemia afecta a todo el mundo y en distintos puntos se llevan a cabo desarrollos muy similares. Ya casi tenemos listos los planos para ponerlos a disposición de que se fabriquen”, detalló el lomense. Las piezas se realizarán con materiales fácilmente adquiribles en el mercado para una sencilla producción. Para redondear el concepto, Miguel añadió: “Compartiremos el proyecto a cualquiera que pueda llegar a producirlos dentro del país”.

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Por sugerencia de la NASA (con quien trabaja en conjunto hace tres años), Miguel formó un Centro de Investigación en Ciencia y Tecnología, en el cual trabaja junto a sus exalumnos de la Facultad de Ingeniería de la UNLZ. “Para los desarrollos tecnológicos no contamos con ningún respaldo económico, pero sí con una gran cuota de voluntad”, indicó el ingeniero industrial, encargado del laboratorio que se encuentra en el Instituto Tecnológico San Bonifacio.

Para poder convertirlos en una realidad, ambos proyectos necesitan abales y permisos.

Desde el Centro de Investigación creen que a la pandemia se la debe atacar para que el virus no se siga expandiendo y, de esa manera, evitar llegar a utilizar los respiradores. Es por ello que también idearon el proyecto de los túneles esterilizadores para las personas que necesariamente deben circular por la vía pública y luego utilizarlo en toda la población. “Sería un objeto que proyecta una cortina de aire y la persona que pasa por allí queda esterilizada, de forma que si tenía el virus en la ropa o en el cuerpo ya no sea un foco de contagio”.

La posibilidad de desinfectarse a través de un túnel.
La posibilidad de desinfectarse a través de un túnel.

Dicho dispositivo está planeado para instalarse en lugares con un gran flujo de personas, como las estaciones de trenes y subtes, hospitales y grandes cadenas de supermercados: “Aislarnos es una medida acertada, lo complejo es el sistema económico y productivo del país. En algún momento la gente va a tener que salir a la calle y este mecanismo es la solución”. Y lo graficó con un ejemplo: “Supongamos que hay uno de estos túneles en la estación de tren de Temperley y que en el viaje me contagio el virus en mis manos o ropa, pero al bajar en la estación de Constitución hay otro dispositivo que me esteriliza y extermina cualquier posibilidad de contagio”.

"hay que aprovechar tanto el esfuerzo y como la voluntad de los argentinos para hacerle frente a la pandemia.”

Para poder convertirlos en una realidad, ambos proyectos necesitan abales y permisos. La idea es que lleguen a manos de diversos gobiernos, tanto nacionales, provinciales y municipales, para que ellos sean los encargados de verificar la viabilidad de los mismos.

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Para finalizar, el lomense hizo un pedido: “Luego de varias reuniones con personas que trabajan en proyectos similares, coincidimos en que los centros de salud no podrían utilizar estos artefactos ya que necesitan ser homologados por organismos oficiales. Dada la situación de emergencia que atravesamos, creo que sería fundamental que se pueda destrabar la situación y aprovechar tanto el esfuerzo y como la voluntad de los argentinos para hacerle frente a la pandemia”.