Luego de 32 encuentros sin conocer la derrota, el Millonario perdió 1-0 con Colón en el Cementerio de los Elefantes y le puso fin a su racha ganadora. Bueno, a 15 minutos del final, convirtió el único gol del partido.
River tropezó ante Colón, que fue efectivo y festejó.
River tropezó ante Colón, que fue efectivo y festejó.

Sin perder de vista su compromiso ante Gremio por la Copa Libertadores, River realizó ayer una excursión poco feliz por Santa Fe y se volvió sin invicto. El Millonario perdió por 1-0 ante Colón y le puso fin a una racha de 32 partidos sin perder.

En un partido de trámite parejo, River tuvo un arranque explosivo y parecía que iba a llevarse puesto a Colón en el Cementerio de los Elefantes. Sin embargo, con el paso de los minutos, se desinfló y el local emparejó el trámite, a tal punto que generó las situaciones más claras de la etapa inicial.

Los primeros instantes tuvieron como protagonista estelar al Millonario, que salió decidido a pasar por arriba a su rival y tuvo el control de las acciones, teniendo como ejes a  Lucas Pratto y al colombiano Nicolás De La Cruz,  peligroso por la banda derecha.

Justamente, de los pies de estos dos nombres, nació la jugada más clara del equipo de Marcelo Gallardo: tras una gran habilitación de Pratto, el uruguayo remató desviado a los 10 minutos.

Fernández estuvo muy presionado por Fritzler y le costó gravitar.
Fernández estuvo muy presionado por Fritzler y le costó gravitar.

Luego, la paridad ganó el centro de la escena y ahí apareció Colón con dos remates en el palo, primero de Chancalay y después de Correa, en las jugadas más importantes del primer tiempo en Santa Fe.

En el complemento, el Millonario volvió a mostrar su  ambición y, de a poco, transformó a Burían en una de las figuras del encuentro.

La primera fue a los 7 minutos con remate desde lejos de De La Cruz y en la jugada posterior, ante un cabezazo de Martínez Quarta, envió el balón al córner. El dominio de River era total y a los 15 minutos, además, el árbitro le anuló -bien- un gol a Borré por posición adelantada.

Todo parecía que se encaminaba a favor de la visita. Pero nada de eso pasó. En la primera que tuvo, el local no desaprovechó su momento y facturó desde un tiro de esquina: Bueno empujó el balón a la red tras un remate mordido de Godoy en el palo y así le dio el triunfo a su equipo a los 15 minutos del pitazo final.

River no pudo concretar sus situaciones y lo pagó caro ante un Colón, muy efectivo, que le puso fin a la racha ganadora del equipo de Gallardo. Y lo hizo justamente lo hizo en el Cementerio de los Elefantes, donde caen los grandes.