Se formó en Talleres de Escalada y en 2002 pegó el salto a Primera División: Vélez. Luego jugó en equipos del ascenso y del exterior hasta esta despedida en Deportivo Laferrere.
Iniciado en Talleres de Escalada, Blázquez le puso punto final a su carrera deportiva.

Sebastián Blázquez decidió ponerle punto final a su carrera deportiva. A los 40 años, el arquero que se inició futbolisticamente en Talleres de Remedios de Escalada tomó la decisión y se despidió en Deportivo Laferrere (que milita en la Primera C), uno de los tantos clubes en los que brindó sus servicios a lo largo de 22 años.

El “1”, oriundo de Bahía Blanca, debutó en el conjunto de Escalada en 1997 y permaneció en Timote y Castro hasta 2002 cuando fue transferido a Vélez. De ahí, su carrera fue en ascenso, en clubes del país y también del exterior, como de Colombia, Paraguay y Ecuador.

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En su cuenta de Twitter, el Mono Blázquez (uno de los sobrenombres con el que se lo conocía) agradeció a todos aquellos que formaron parte de su vida futbolística.

“Con esta carta quiero anunciar que doy por terminada mi carrera profesional. Me gustaría agradecer a mi mamá Perla que fue el pilar fundamental de mi vida, sé que hoy desde arriba está orgullosa de la carrera y la familia que tengo. También agradecer a mi viejo Alberto y mis hermanos Germán (cumplí el sueño de jugar junto a él) y Mariano por acompañarme siempre, a mi mujer Laura, a mis hijas Avril y Pía quiénes siempre me apoyaron y son mi orgullo. A mi amigo Gastón que tuve el orgullo de compartir equipo en dos oportunidades. A todos los CT y dirigentes que confiaron en mí. A los compañeros que tuve, ahora algunos son amigos”, escribió el arquero.

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El texto continuó así: “Y agradecer también a los hinchas de Talleres RE, Vélez Sarsfield, San Martín de San Juan, Colón de Santa Fe, Deportivo Cali, Olimpia, Patronato de Paraná, Técnico Universitario, Independiente Rivadavia, Belgrano de Córdoba, Mushuc Runa, SD Aucas, Villa Dálmine y Deportivo Laferrere decirles que siempre me brindé al máximo por los colores que representé y de todos me llevo los mejores recuerdos sabiendo que siempre dejé todo, algunas veces alcanzó, otras no. El fútbol fue mi vida y me dio la posibilidad de conocer gente y lugares maravillosos. Me voy feliz porque entregué todo de mí y pude cumplir casi todos mis sueños de chico. Gracias a todos!