El equipo de Crespo no pudo aprovechar la ventaja y cayó ante Estudiantes por 2 a 0. Sánchez y Bertolo en contra marcaron los goles.
Banfield pagó caro sus errores y Estudiantes no lo perdonó.
Banfield pagó caro sus errores y Estudiantes no lo perdonó.

El camino de Banfield en la Copa de la Superliga fue corto. Luego de ganar en La Plata, cayó en el Sur por 2 a 0 y se despidió del certamen.

Luego de lo que fue un triunfo por la mínima (con tres palos incluidos), Milito tomó nota de los errores y le planeó a Crespo un partido diferente. Estudiantes ajustó las marcas en el medio, donde más había sufrido, y llevó a Banfield a un terreno en el que no se suele sentir cómodo: los pelotazos. Reiteradas veces cayó en ello y perdió juego.

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Pese a ese contexto, el Taladro tuvo dos chances a través de Urzi, el más punzante del ataque. Una se fue apenas desviada y en la otra respondió bien Andújar.

Sin embargo, el Pincha golpeó primero. De tiro libre y sobre los 28 minutos, Sánchez anticipó un cabezazo en el primer palo y puso el 1-0.

Agustín Urzi fue el peligro del Taladro en el duelo ante el Pincha.
Agustín Urzi fue el peligro del Taladro en el duelo ante el Pincha.

Y hubo más. Sobre los 36, Castro definió apenas ancho en lo que pudo ser el segundo tanto. Sin ser ampliamente superior, Estudiantes encontró la ventaja que precisaba para apaciguar la tensión y, como mínimo, asegurarse los penales.

En el complemento, los dos empezaron con chances claras. Un remate apenas ancho para el visitante y una definición a las manos de Andújar para el local.

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Pero a los 16 y otra vez de tiro libre, un desvío en el primer palo de Bertolo dejó sin chances a Cambeses para el 2-0 de Estudiantes.

A los 20 llegó la primera reacción del Taladro: una media vuelta de Datolo que Andújar sacó sobre su izquierda. Y luego un cabezazo de Bravo. Fueron sólo aproximaciones.

Banfield no encontró los caminos y todo lo que falló en La Plata, lo pagó en Peña y Arenales. Lo que queda en adelante serán vacaciones y un arduo trabajo dirigencial para encontrar refuerzos que le den respaldo a las ganas de los más chicos.