Soldados y milicias tribales iraquíes libraron duros combates con islamistas ligados a Al Qaeda que tomaron partes de dos ciudades tras días de violencia disparados por el desmantelamiento de un campamento que la minoría sunnita había levantado para protestar contra el gobierno chiita.

Ramadi and Falluja   Google Maps (Copiar) (Copiar)

En coincidencia con los combates en la provincia de Al Anbar, fronteriza con la convulsionada Siria, la explosión de un camión bomba mató hoy a 19 personas en una localidad al norte de Bagdad, mientras que se registraron 17 muertos más en otros ataques en distintas partes del país, informaron autoridades. El Estado Islámico de Irak y el Sham, una milicia sunnita vinculada a Al Qaeda, lanzó ayer una ofensiva en Al Anbar que le permitió capturar la mitad de la ciudad de Fallujah e importantes sectores de Ramadi, la capital provincial, dijeron fuentes militares.
Los extremistas islámicos tomaron e incendiaron comisarías y puestos de control, liberaron a prisioneros y establecieron retenes en las calles con vehículos que arrebataron a los militares, desde los que hicieron flamear banderas de Al Qaeda, agregaron las fuentes, citadas por la cadena CNN.
Las fuerzas de seguridad, apoyadas por milicias aliadas de las poderosas tribus de la provincia, lanzaron hoy un contraataque que desató intensos enfrentamientos.
"Entramos en Fallujah con duros choques", dijo el general iraquí General Fadhel al-Barwari en un comunicado.
En Ramadi, la policía y milicias tribales combatieron a los milicianos en el este de la ciudad durante la mayor parte del día hasta que los enfrentamientos remitieron, con los extremistas aún en control de algunas áreas, según fuentes militares citadas por CNN.
Aún no se conoce el número de víctimas, pero el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, decidió ayer mantener en la región los refuerzos militares que había enviado a la provincia de Al Anbar y que el martes había prometido retirar ya que habían "vencido en su ataque a los nidos de Al Qaeda y sus seguidores".
Fallujah y Ramadi, 50 y 100 kilómetros al oeste de Bagdad, respectivamente, fueron unos de los principales bastiones de la insurgencia sunnita que apareció en Irak tras la invasión y ocupación estadounidense de 2003.
La situación mejoró con el tiempo, pero volvió a empeorar con el inicio de una reprimida ola de protestas sunnitas contra el gobierno chiita, a fines de 2012, y con el agravamiento de la guerra civil en Siria entre el gobierno y grupos insurgentes, entre ellos Al Qaeda, que reforzó su presencia regional.
Al Anbar es una de las provincias más grandes y deshabitadas del país y, además de compartir frontera con Siria, también limita con la potencia regional y promotora de una de las versiones más conservadoras del Islam sunnita, Arabia Saudita, que apoya a las milicias que quieren derrocar al gobierno sirio.
Las tensiones en Irak entre chiitas y sunnitas y la violencia en general aumentaron desde que el Ejército desmanteló una protesta de sunnitas en abril pasado cerca de la ciudad de Kirkuk, dejando 53 muertos.
La semana pasada, el Ejército desmanteló otro campamento de protesta en Ramadi que Maliki había prometido erradicar por considerarlo "cuartel general del liderazgo de Al Qaeda", lo que derivó en un abrupto agravamiento de la situación de seguridad.
Además, la policía detuvo a un conocido político sunnita, Ahmed al-Alwani, lo que ahondó el malestar de la numerosa minoría.
Aunque demoler el campamento removió una señal física del descontento sunnita, sus quejas de que son marginados por las autoridades chiitas y perseguidos y discriminados por las fuerzas de seguridad todavía no tienen respuesta.
La violencia no ha estado exenta de consecuencias políticas, con 44 diputados, la mayoría de ellos sunnitas, que el lunes pasado presentaron sus renuncias exigiendo la retirada del Ejército de Al Anbar y la liberación de al-Alwani.
Afuera de Al Anbar, un camión bomba mató hoy a 19 personas e hirió a 37 al explotar al caer la noche en una calle comercial de Balad Ruz, provincia de Ramadi, 70 kilómetros al noreste de Bagdad, informó la policía.
Al menos 17 personas más murieron en otros ataques en Bagdad, en la norteña ciudad de Mosul y en Latifiyah, al sur de la capital, agregaron las mismas fuentes.