Los allegados de las diez víctimas que murieron durante el incendio que se produjo en la Comisaría Nº3 denuncian que la causa "está paralizada" e insisten en la recusación del fiscal Fernando Semisa.
A un año del hecho, no hay detenidos ni culpables para la Justicia.

A un año de la Masacre de la Comisaría Nº3 de Transradio, en la que durante un incendio perdieron su vida diez presos, familiares y amigos de las víctimas se movilizarán hasta la puerta de la seccional para reclamar avances en la causa e insistir la recusación del fiscal de la Unidad Fiscal de Instrucción Nº4 de Esteban Echeverría, Fernando Semisa.

Matilde Rojas, la madre de Elías Soto, uno de los reclusos fallecidos, denunció que la investigación se encuentra “totalmente paralizada” y consideró que la protesta del 15 de noviembre servirá para “volver a poner el tema en agenda” y pedir “un giro” de la Justicia.

A casi 365 días del hecho no hay detenidos ni culpables por el hecho y los policías que se desempeñaban en la dependencia solo fueron removidos y permanecen en libertad.

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Para Juana Fernández, hermana de Juan Carlos -quien murió con el 80% del cuerpo quemado días después-, es difícil tener esperanza. “Para la Justicia murieron 10 ratas, no 10 personas, por eso no tengo fue que podemos llegar a algún lado”, sentenció.

El próximo sábado los familiares organizarán un festival en la plaza ubicada frente a la estación de tren de Monte Grande, donde leerán un comunicado y un documento sobre la problemática de la superpoblación carcelaria en comisarías y penales de todo el país.

Desde el principio la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), que representa a las familias de las víctimas, denunció que la Comisaría de Transradio contaba con seis órdenes judiciales de clausura, entre 2011 y 2018, y una orden ministerial firmada en 2012, por incumplir las condiciones básicas de seguridad y habitabilidad.

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En un informe que publicó hace seis meses da cuenta de las responsabilidad del Estado en la masacre y el rol que tuvieron los Policías durante el tiempo en el que transcurrió todo.

Un testimonio de uno de los sobrevivientes es revelador: “Te quemaba todo lo que tocabas, las paredes, todo. El aire te quemaba. Todos gritando, todos pidiendo auxilio. Nadie tiró agua después de 20 minutos que estuvimos ahí quemándonos”.

Así y todo, los familiares denuncian que el fiscal buscó cargar la culpa del incendio sobre las víctimas, desestimó el testimonio de los sobrevivientes e, incluso, pidió que se investigue a uno de ellos por falso testimonio. Por eso piden "un cambio de 180 grados".