El salón de juegos que funciona desde hace 16 años dejará de funcionar y es una incógnita qué pasará con unas 15 familias de trabajadores. “A algunos les va a molestar”, dijo la gobernadora.

Un espacio muy conocido y concurrido en Lomas es, sin dudas, el Coto de Temperley, en Yrigoyen 10699. Allí hay un cine, un súper enorme, juegos, un shopping e incluso un bingo, que funcionó allí durante 16 años, hasta ayer, cuando la gobernadora, María Eugenia Vidal, anunció su cierre: “Aunque esta sea una noticia que moleste a algunos, es una buena noticia para la mayoría de los bonaerenses”, sostuvo. El anuncio de Vidal incluyó la decisión de lanzar una licitación pública para el control de 3.860 máquinas tragamonedas en siete de los 12 casinos bonaerenses. Además del bingo local, la gobernadora anunció la caída en desgracia de los casinos de Necochea, Valeria del Mar y Mar de Ajó. Desde hace 23 años la adjudicación se realiza de manera directa, pero a partir de esta decisión habrá una licitación. “Pero no sólo alcanza con que la operación del juego legal sea adjudicada con competencia y de manera transparente, queremos ir restringiendo la oferta del juego legal”, agregó Vidal. INCERTIDUMBRE. En Temperley, la concesión que mantenía la empresa Codere, con una prórroga vencida en diciembre de 2017, quedaría concluida. La incógnita es qué sucederá con el personal del bingo, que, entre gastronómicos, personal de juego y de seguridad, rondan unos 15 empleados. Desde los sindicatos al cierre de esta edición aún no emitieron ningún comunicado, mientras que desde Codere tampoco. Las posibilidades es que sean repartidos entre otros bingos o casinos, aunque ésa no es una certeza. ■